La diputada Renata Ávila Valadez se pronunció este jueves en contra del anunciado incremento de dos pesos en el pasaje del transporte público, al señalar que se trata del séptimo aumento desde 2010 sin que las condiciones del servicio hayan mejorado.
El posicionamiento lo difundió a través de redes sociales luego de que la sesión ordinaria de la LXV Legislatura no pudiera completarse por falta de quórum, tras menos de una hora de iniciada la sesión. Explicó que la Secretaría General de Gobierno, a través del subsecretario Javier Reyes Romo, informó que el aumento será de dos pesos y no de tres, como pedían concesionarios y conductores.
Detalló que una persona que usa el transporte dos veces al día pasaría de gastar 400 a 480 pesos mensuales, mientras que una familia de cuatro integrantes erogaría 3 mil 840 pesos más al año, dinero que sale de la despensa, los útiles y los medicamentos.
Lamentó que los seis incrementos anteriores (tres con Miguel Alonso Reyes, uno con Alejandro Tello Cristerna y dos con David Monreal Ávila) no se tradujeran en ninguna mejora. Señaló que las unidades siguen deterioradas, los conductores incumplen las tarifas preferenciales para estudiantes y adultos mayores, las mujeres padecen acoso dentro de las unidades y en paradas, y en horas pico la sobrecarga ha provocado caídas de pasajeros.
Cuestionó además el modelo del Platabús, que, de acuerdo a la diputada, obligaría a multiplicar los transbordos para llegar al mismo destino. Ejemplificó que un usuario de la colonia El Orito que hoy toma dos camiones para ir a la Universidad Tecnológica del Estado de Zacatecas (UTEZ), tendría que abordar seis vehículos con el sistema propuesto.
Reconoció que la fijación de tarifas es facultad exclusiva del Ejecutivo, pero exigió que cualquier incremento vaya acompañado de transparencia, boletaje, seguros de transporte y la aprobación de la Ley de Movilidad, iniciativa presentada por el diputado Marco Vinicio Flores Guerrero que, señaló, lleva meses sin dictaminarse en la LXV Legislatura.



