Vecinos de la colonia Conventos bloquearon ayer por segundo día consecutivo la avenida Sauceda de la Borda, en Guadalupe, luego del atropellamiento de un adulto mayor que, de acuerdo con familiares y habitantes de la zona, falleció tras el percance registrado el jueves cerca de Bodega Aurrera. La protesta incluye la exigencia de un paso peatonal seguro, en una vialidad que califican como peligrosa para quienes caminan y para quienes circulan diariamente en vehículo.
Durante el bloqueo, habitantes de la colonia señalaron que desde hace años han solicitado a autoridades municipales y estatales medidas para reducir el riesgo en ese punto, entre ellas boyas, topes más altos, cierre o modificación del camellón, un paso peatonal y, en algunos casos, un puente peatonal. Sin embargo, aseguraron que no han recibido una respuesta efectiva.
Explicaron que el problema no se limita al cruce de peatones, sino a la combinación de exceso de velocidad, retornos inseguros, salidas de comercios, maniobras de vehículos desde la gasolinera y Bodega Aurrera, motocicletas que esquivan los topes y automovilistas que no ceden el paso.
Durante el bloqueo se observó presencia de elementos policiales, mientras los vecinos insistieron en que esperaban la llegada de funcionarios con capacidad de ofrecer soluciones. Posteriormente, acordaron una reunión con el subsecretario de Obras Públicas y personal de Tránsito del Estado para este viernes a las 10 de la mañana en el parque del fraccionamiento.
Pese a ese acuerdo, los habitantes decidieron mantener la movilización este viernes, al señalar que en ocasiones anteriores han recibido promesas que no se traducen en acciones concretas.
Aunque algunos manifestantes reclamaron la construcción de un puente peatonal, otros vecinos reconocieron que esa no sería la mejor solución para adultos mayores y otros usuarios vulnerables. Por ello, plantearon alternativas como reductores de velocidad eficaces, paso peatonal, semaforización y cierre o reducción del cruce del camellón que permite maniobras consideradas peligrosas.
El caso también fue retomado por la activista Emilia Pesci, quien advirtió que lo ocurrido no debe leerse sólo como un accidente aislado ni reducirse a la conducta individual de un conductor o peatón. Pesci advirtió que, ante las tragedias viales, la discusión pública suele centrarse en quién tuvo la culpa, pero pocas veces se cuestiona la insuficiencia de infraestructura: banquetas, cruces inseguros, falta de semáforos peatonales, rampas y condiciones adecuadas para personas con discapacidad o movilidad limitada.
Por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el enfoque de Sistema Seguro considera como primera medida la gestión de velocidad. El objetivo global del Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2021-2030 es prevenir al menos el 50 por ciento de las muertes y lesiones por hechos viales, a partir de medidas que reconozcan que los errores humanos ocurren, pero que la infraestructura debe impedir que esos errores deriven en consecuencias fatales.
Según la OMS, en zonas urbanas con presencia de peatones, transporte público, comercios, accesos vehiculares y usuarios vulnerables, la prioridad no debería ser mantener la fluidez de los automóviles, sino reducir la velocidad real de operación mediante infraestructura, límites coherentes con el diseño y uso de la vía, semaforización, cruces seguros, vigilancia y rediseño geométrico de la calle.



