En México, hablar del campo es referirse a la producción de alimentos, así como de la historia de millones de pequeños campesinos y productores que sostienen con el sudor de su frente una parte fundamental de la economía nacional. El campo mexicano no solo resiste sequias, tormentas y tempestades, también avanza teniendo todo en contra. En los últimos seis años han sido construidas políticas públicas reflejadas en acciones con el principal objetivo de fortalecer a millones de productores, particularmente en el estado de Zacatecas.
Hablar hoy del campo, implica reconocer un cambio. Programas como: “Sembrando Vida”, “Producción para el Bienestar”, “Fertilizantes para el Bienestar”, “Crédito a la palabra” por decir algunos. Demuestran la lucha en pos de la recuperación de zonas rurales, beneficiando a millones de campesinas y campesinos, un claro ejemplo de las acciones realizadas para volver a dar dignidad al campo son apoyos económicos de manera directa y sin intermediarios. Aunado a esto, el gobierno de México ha impulsado el acompañamiento técnico, junto con programas como “Producción para el Bienestar”, a fin de dar certeza a la gente dedicada al campo que su inversión será retornada y hasta mejorada al momento de la cosecha.
Estas acciones han significado un respaldo observable para pequeños y medianos productores de granos básicos como maíz y frijol, pilares de la soberanía alimentaria. El resultado de esto, son más de 1.8 millones de productores beneficiados a través de los denominados programas para el bienestar de la mano del gobierno federal y la secretaría de agricultura. Todo esto es un claro ejemplo de como se ha ido fortaleciendo la economía rural desde abajo. En términos productivos, los resultados son visibles, con incrementos constantes, incluso en momentos adversos.
Asimismo, la incorporación de tecnologías innovadoras en materia de agua, tecnificación de riego, sistemas de vigilancia para plagas, fertilización a través de drones, maquinaria más duradera, entre otras. Han comenzado con la transformación de ciertas regiones agrícolas, usando sistemas y procesos más eficientes los cuales han permitido avanzar hacia una producción más eficiente.
En Zacatecas, el fortalecimiento a cultivos estratégicos como el frijol o el maíz, incluido con implementaciones de programas estatales de apoyo, entrega de insumos como fertilizantes, semilla y junto con asesoría en tecnificación agrícola, han dado avances considerables para el apoyo del pequeño productor.
Además, Zacatecas ha sido incluido en programas como “Sembrando Vida”, esto ha dado consecuencias positivas, impactando directa e indirectamente a grupos vulnerables de la región, los cuales, con esquemas de apoyos productivos, han contribuido a reactivar economías locales. Este tipo de políticas han sido fundamentales para frenar el abandono al campo mexicano y abrir oportunidades a las nuevas generaciones. Siendo estas las más afectadas en el estado el cual estoy muy orgulloso de representar. Ya que, el 50% de la población zacatecana es migrante, lo que quiere decir, que una gran cantidad de jóvenes migran hacia los Estados Unidos para ingresar en el mercado laboral, debido a su desinterés al campo. Justificando una falta de empatía por parte de los gobiernos para seguir apoyando a este sector y que solo heredan deudas, sin tener certeza que podrán recuperar su capital y podrán vivir de esto.
Otros avances han sido el incremento en el salario mínimo y su impacto indirecto en el campo mexicano, aunque no resuelve de fondo la problemática rural, ha contribuido a mejorar el ingreso de miles de jornaleros agrícolas, así como su inversión.
Entendemos que no todo está resuelto, continúan problemáticas importantes, sin embargo, sería injusto ignorar los avances logrados, hoy existe una política agrícola con enfoque social, que pone al pequeño productor en el centro y busca construir la autosuficiencia alimentaria. El campo mexicano no está derrotado, está en transformación y en esta transformación estados como Zacatecas, demuestran que, con inversión, acompañamiento, política y trabajo, la tierra se sigue fortaleciendo.



