La inflación general anual en México siguió bajando y llegó a 3.37 por ciento en junio de 2026, su nivel más bajo desde diciembre de 2020, en gran medida por la caída en los precios de productos agropecuarios, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Al dar a conocer el dato de inflación de junio, el Inegi precisó que el índice nacional de precios al consumidor se contrajo 0.27 por ciento mensual, con lo que acumuló dos meses de caídas consecutivas.
La inflación general de junio fue inferior al 3.94 por ciento anual registrado en mayo, con lo que en junio acumuló tres meses consecutivos a la baja y se mantuvo, por segunda ocasión al hilo, dentro del intervalo del objetivo de estabilidad de precios del Banco de México (3 por ciento +/- un punto porcentual).
La desaceleración de la inflación general, más de la esperada por el consenso del mercado, respondió a la importante disminución de los precios agropecuarios, principalmente de frutas y verduras, con una caída de 8.99 por ciento mensual, pues el jitomate, los chiles serrano y poblano, así como el limón, pepino y uva disminuyeron sus precios. El huevo, otras frutas y automóviles fueron otros productos a la baja, y destacaron por su incidencia sobre la inflación general.
Tan sólo el jitomate, uno de los productos que más afectó a la inflación en meses pasados, reportó contracción de 38.98 por ciento mensual en junio y variación de 19.41 por ciento anual. Cabe recordar que en marzo se disparó 126.3 por ciento anual.
Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moody’s Analytics, entidad independiente a la firma de riesgo soberano, explicó que la mayor parte del descenso inflacionario se explicó por la normalización de la oferta de productos agrícolas, aunado a los acuerdos de precios entre productores y el gobierno federal, además de la normalización de los precios de los combustibles.
Sin embargo, la subyacente, que integra 76 por ciento del INPC y es determinante para la tendencia de mediano plazo, se quedó ligeramente encima del límite de 4 por ciento y, aunque se ha desacelerado, hiló 14 lecturas arriba de esa cifra.
Menor presión
Las mercancías han cedido conforme se diluye el efecto de los ajustes fiscales de enero y reflejan la apreciación cambiaria. Por su parte, los servicios exhibieron algo menos de presión, aunque siguen mostrando variaciones altas a pesar del entorno de debilidad en la economía. Cabe destacar que, por el momento, el efecto del evento deportivo celebrado en el país sobre diversos servicios parece haber sido más acotado a lo asumido originalmente, detalló Alejandro Saldaña, economista en jefe de BX+.
El índice no subyacente, que agrupa productos volátiles agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, aportó significativamente a la moderación de la inflación general, pues creció a su menor ritmo en 32 meses, ante la reversión en el rubro agropecuario de la presión de meses previos.
Los precios al productor aumentaron en el margen, pues pasaron de 2.93 a 2.10 por ciento anual en junio, un mínimo de cuatro meses. Ello estuvo en línea con la moderación en los precios del petróleo, materias primas agropecuarias (maíz, soya, trigo) y fertilizantes, mientras el tipo de cambio se mantiene apreciado. El costo de bienes y servicios destinados al consumo final interno pasó de 3.30 a 3.09 por ciento.



