En el Teatro Fernando Calderón, la Universidad Autónoma de Zacatecas inauguró la edición 18 de las Jornadas de Ciencias Químicas, en honor al ingeniero Raymundo Cárdenas Hernández, quien en su intervención llamó a la universidad a asumir un papel activo en el desarrollo del estado, al señalar que “es un momento clave para que la universidad le diga al pueblo de Zacatecas por dónde caminar” y exhortar a retomar su función como “conciencia crítica” ante los retos sociales y económicos actuales.
El evento contó con la presencia de autoridades universitarias, entre ellas la secretaria general de la UAZ, Lorena Jiménez Sandoval, en representación del rector, así como directivos, docentes e invitados especiales del ámbito científico. Durante el acto protocolario, la directora de la Unidad Académica de Ciencias Químicas, Elena Donají Ramírez Alvarado, ofreció un mensaje de bienvenida en el que destacó que estas jornadas han sido concebidas como “un espacio de aprendizaje, diálogo e intercambio” que fortalece la formación integral de las y los estudiantes.
En su intervención, subrayó que el programa académico contempla temas de alta relevancia científica como métodos de diagnóstico mediante CRISPR, bioluminescencia, estudios computacionales, mediadores antitumorales y diseño de biocatalizadores, además de la participación de investigadores de instituciones como la UNAM, el INIFAP, la Universidad de San Diego y el CIATEJ Guadalajara. Asimismo, destacó la exposición de carteles de licenciatura y posgrado como muestra del talento estudiantil.
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue el reconocimiento al ingeniero Raymundo Cárdenas Hernández, a quien se dedicó esta edición de las jornadas por su trayectoria académica, política y social, así como por su contribución a la formación de profesionistas en la UAZ.
Durante la lectura de su semblanza, se destacó que Raymundo Cárdenas Hernández, originario de Villanueva, Zacatecas, es egresado de la Universidad Autónoma de Zacatecas, donde desarrolló una amplia trayectoria como docente y directivo, llegando a ser director de la entonces Escuela de Ciencias Químicas. Además, fue el primer secretario general del Sindicato del Personal Académico de la UAZ, participando activamente en la vida académica y gremial de la institución. Desde su etapa estudiantil destacó por su liderazgo, combinando su formación profesional con actividades deportivas y sociales.
En el ámbito público, ha tenido una sólida carrera política vinculada a movimientos de izquierda desde la década de los setenta, participando en el Partido Comunista Mexicano, el Partido Socialista Unificado de México y el PRD. Ha sido diputado local, diputado federal en dos ocasiones, senador de la República de 2000 a 2006 y secretario general de Gobierno en Zacatecas. En años recientes, ha mantenido presencia en el análisis político como presidente del Consejo de Administración de La Jornada Zacatecas, consolidándose como una figura influyente en la vida pública del estado.
Tras recibir el reconocimiento, el homenajeado ofreció un extenso mensaje que marcó el tono reflexivo y crítico de la jornada inaugural. Desde el inicio, agradeció la distinción y señaló: “Espero que lo que aquí ocurra permita que en la universidad se dé tema de comentarios frente al café o en las asambleas”.
En su intervención, realizó un recorrido por la historia política y social de México, evocando los años setenta como una etapa de “tiempos muy convulsos, mucho cambio, muchas alegrías, pero también muchos momentos de tristeza”. Recordó episodios como el movimiento estudiantil de 1968 y la represión del 10 de junio de 1971, subrayando que en aquel entonces “el gobierno organizó un grupo que le llamaron halcones, que salió a agredir a una manifestación pacífica”.
A partir de ese contexto, explicó cómo distintos sectores de la sociedad buscaron alternativas de participación política ante la falta de democracia, desde la organización social hasta la creación de nuevos partidos. “La vía electoral estaba cerrada para la izquierda… el sistema político era un chiste”, afirmó.
El ingeniero también abordó el papel estratégico de la industria petrolera en el desarrollo nacional, destacando que Petróleos Mexicanos llegó a aportar “un billón de pesos al erario” y que, durante décadas, fue un pilar económico del país. Sin embargo, criticó las decisiones tomadas en administraciones pasadas, señalando que “vendieron lo que hacíamos aquí y generaba empleos para los mexicanos”, en referencia a la política de privatización y apertura económica.
En este sentido, cuestionó el impacto del modelo neoliberal en entidades como Zacatecas, donde dijo, no se consolidó un desarrollo industrial significativo. “¿Los empresarios privados vinieron a Zacatecas a invertir? ¿Qué fábrica? ¿Qué gran rama industrial? Nada”, expresó.
Al hacer un contraste con el contexto actual, consideró que México atraviesa una nueva etapa en la que el Estado retoma un papel activo en la economía, impulsando proyectos estratégicos y de infraestructura. No obstante, advirtió que este momento representa también un desafío para las instituciones educativas.
En uno de los pasajes más enfáticos de su discurso, lanzó un llamado directo a la comunidad universitaria: “Estamos ahorita en un momento clave para que la universidad le diga al pueblo de Zacatecas por dónde caminar”. En ese sentido, insistió en que la UAZ debe asumir su responsabilidad como generadora de propuestas para el desarrollo regional.
Entre las áreas de oportunidad, mencionó el impulso a la industria energética, particularmente en energías renovables, así como el aprovechamiento de los gasoductos para el desarrollo petroquímico. “Debemos impulsar la industria energética aquí, solar, eólica… necesitamos ponernos las pilas”, afirmó.
Asimismo, abordó problemáticas locales como la escasez de agua, señalando que existen proyectos técnicos elaborados desde hace años que no han sido ejecutados, pese a contar con estudios y recursos. “Hay estudios… no hay presa. ¿Y quién protesta porque no hay presa? Nadie”, cuestionó.
En la parte final de su intervención, el ingeniero Cárdenas Hernández adoptó un tono crítico hacia la falta de participación social y universitaria, al señalar que la institución debe recuperar su papel histórico como agente de cambio. “Que la universidad fuera la conciencia crítica de su pueblo… si la mayoría no piensa para dónde ir, la universidad sí lo piense”, expresó.
Incluso, lanzó una frase que marcó el cierre de su mensaje y que resonó entre los asistentes: “Zacatecas tiene futuro… aquí está sentado, nomás que está muerto en vida. A despertar, amigos y amigas”.



