Para entender la compleja realidad de México y, en particular, los recientes cambios en
Zacatecas, es crucial analizar los patrones que emergen de las estadísticas de homicidios. Los datos del INEGI, basados en las Estadísticas de Defunciones Registradas, nos permiten trazar una radiografía detallada de la violencia en el país, examinando sus dimensiones demográficas y geográficas.
La violencia en México: un rostro marcadamente masculino
La información sobre defunciones por homicidio en México revela una marcada disparidad de género, un patrón constante a lo largo del tiempo. Históricamente y de manera abrumadora, los hombres son las principales víctimas. Los datos preliminares de 2024 confirman esta tendencia, con una tasa de 46.0 presuntos homicidios por cada 100 mil hombres, un ligero incremento respecto a 2023. Esta violencia letal se mantiene significativamente por encima de la que afecta a las mujeres, cuya tasa de homicidios es considerablemente menor. Para 2024, la tasa preliminar fue de 5.6 presuntos homicidios por cada 100 mil mujeres, idéntica a la del año anterior. Es vital recordar que la clasificación estadística del INEGI no permite identificar legalmente el feminicidio, un delito cuya calificación es competencia de las autoridades de justicia penal, pero las cifras sin duda nos alertan sobre la violencia que también afecta a las mujeres.
Patrones Geográficos: ¿Dónde se concentra la violencia?
El análisis por entidad federativa revela un panorama fragmentado, con regiones de alta incidencia y otras que mantienen tasas bajas a pesar de los desafíos. Los datos de 2024 muestran que estados como Colima (123 por cada 100 mil habitantes), Morelos (77) y Baja California
(65) presentan las tasas de homicidios más altas del país. En términos de números absolutos, Guanajuato es la entidad con más homicidios con 4,015 eventos, seguido por el Estado de México (3,277) y Baja California (2,450). En contraste, existen entidades que consistentemente mantienen niveles de violencia significativamente menores. Yucatán, por ejemplo, sobresale con la tasa más baja del país (3 por cada 100 mil habitantes), acompañado de Coahuila de Zaragoza (4), Durango (6) y Querétaro (9), lo que destaca un patrón de mayor tranquilidad.
Tendencias y Cambios Recientes
Al analizar las cifras preliminares de 2024 contra las de 2023, emergen dinámicas geográficas de la violencia que marcan cambios drásticos. Por un lado, se observan aumentos notables en la incidencia de homicidios en estados como Chiapas, Tabasco y Sinaloa, que se sitúan en la primera línea de esta escalada. A ellos se suman Aguascalientes, Colima, Ciudad de México y Nuevo León. Por otro lado, hay descensos significativos, destacando el caso de Zacatecas, que después de un drástico aumento en años recientes, muestra una importante reducción en 2024.
Otros estados con descensos notables son Baja California, Chihuahua, Michoacán y Tamaulipas.
Conectando los Patrones: Las «Epidemias de Violencia» de Eduardo Guerrero
Estos patrones geográficos no son estáticos y reflejan las complejas interacciones de factores económicos, sociales y de seguridad en cada región. La información del INEGI nos permite ver estas dinámicas, que pueden ser analizadas a través del concepto de «epidemias de violencia» propuesto por el especialista Eduardo Guerrero.
Guerrero describe estas crisis como la multiplicación y dispersión de la violencia que sigue un patrón similar al de las enfermedades contagiosas. En este sentido, los «aumentos notables» que observamos en estados como Chiapas, Tabasco y Sinaloa podrían interpretarse como nuevas «alertas epidémicas», indicando la aparición de nuevos focos de conflicto que se están expandiendo.
De manera similar, el «descenso significativo» en Zacatecas podría interpretarse como una crisis en retroceso o en contención. Sin embargo, como bien señala Guerrero, la violencia puede propagarse de forma súbita, pero disminuye a un ritmo gradual. Por lo tanto, aunque la reducción en Zacatecas es una señal positiva, es fundamental observar si los niveles de seguridad logran regresar a los que prevalecían antes del inicio de la crisis.
@armandogn_zac



