Cientos de soldados estadunidenses fueron desplegados ayer cerca de la frontera entre ese país y México tras un tiroteo contra la Guardia Costera de Estados Unidos el pasado fin de semana por supuestos narcotraficantes desde el lado mexicano, informó el Pentágono en su revista Stars and Stripes.
Un portavoz del Comando Norte declaró al periódico The Texan que los efectivos se encuentran en el Valle del Río Grande, en Texas, como parte de “un esfuerzo continuo para reforzar rápidamente a las fuerzas estadunidenses y a los socios federales que operan en la zona como parte de la operación Ardent Vanguard”. News Nation informó de manera preliminar que se desplegaron “aproximadamente 500” militares.
De acuerdo con The Texan, se cree que el tiroteo está relacionado con cárteles del narcotráfico. Ningún efectivo estadunidense resultó herido ni sufrió daños en su equipo durante el incidente tras responder al fuego, señaló un portavoz de la Guardia Costera al rotativo.
Versión sin confirmar
El gobernador de Texas, Greg Abbott, no confirmó las acusaciones de que los disparos estuvieran relacionados con esos grupos criminales, pero señaló que “eso es lo que he oído”.
La operación ejecutada tiene como objetivo “aumentar la capacidad de patrullaje, reforzar áreas claves, proporcionar capacidades adicionales de monitoreo y detección y reforzar la seguridad de lugares críticos”, y estará en estrecha colaboración con el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza y el Departamento de Seguridad Interior.
“Seguiremos aplicando un enfoque integrado y por capas para controlar, asegurar y defender la frontera, lo que fortalecerá nuestra capacidad colectiva para contrarrestar la actividad ilícita y salvaguardar a nuestro personal y a las comunidades a las que servimos”, afirmaron las autoridades estadunidenses.



