Pekín. Base del modelo que derivó en el llamado “gigante asiático”, el Partido Comunista de China (PCCh) conmemoró ayer su 105 aniversario rubricando los primeros pasos para alcanzar su siguiente objetivo: “que China se constituya en una gran nación socialista moderna”.
Con más de 100 millones de militantes activos en la actualidad–que lo hace el de mayor membresía en el mundo–, este instituto político representa la columna vertebral del proyecto político, económico, social y cultural que ha dado forma a la llamada nueva China.
Su fundación se dio abordo de una barca en medio de la clandestinidad en julio de 1921, debido a la persecución de los 13 dirigentes que impulsaron la agrupación, como Chen Duxiu y Li Dazhao.
A partir de entonces, el PCCh emprendió un largo y paulatino proceso para alcanzar una revolución social que llevara bienestar a toda la población de este inmenso país.
En sus primeros años se midió en una larga guerra civil con el Partido Nacionalista, y tras el triunfo del Ejército Rojo, llegó al poder en octubre de 1949 bajo el liderazgo de uno de sus máximos referentes: Mao Zedong, quien proclamó la instauración de la República Popular China.
Se estableció entonces un proyecto socialista –basado en los postulados marxistas– con una planificación centralizada y con apoyo social.
En 1978, la dirigencia del Comité Central dio un viraje hacia la apertura económica al exterior, jugada con la que esta nación se ha consolidado –al paso de más de cuatro décadas– como la segunda economía más importante a escala global, bajo la base del “socialismo con características propias”.
“Tanto la opción como la construcción socialista lideradas por el PCCh siguen la guía del marxismo y el pensamiento de Mao, que son teorías fundamentales para la revolución y desarrollo de la República Popular China”, señaló el profesor Chang Fuliang, de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekín.
Los resultados de este proceso son contundentes: 900 millones de habitantes salieron de la pobreza de 1978 a la fecha y actualmente se tiene garantizada al 100 por ciento de soberanía alimentaria.
En China no hay oposición a su liderazgo, pues si bien existen otros ocho partidos políticos, estos son aliados “que aceptan la dirección” del PCCh.
Entre 2021 y 2025 –correspondiente al decimocuarto quinquenio, bajo el liderazgo del presidente Xi Jinping–, el crecimiento medio anual del PIB fue de 5.4 por ciento, de acuerdo con datos oficiales.
Asimismo, las cifras muestran que en 2025 el PIB nacional alcanzó 140 billones de yuanes, equivalente a 30 por ciento de la riqueza económica mundial generada el año pasado.
Chu Lidong, académica de la Universidad Jiaotong de Pekín, sostuvo que el crecimiento del ingreso per cápita de esta nación “ha sido paulatino y rápido en los últimos 40 años”. Calculó que en 2026 ese indicador alcanzará 14 mil dólares.
Señaló que es resultado de la apertura económica global en 1978, pues antes de ésta, reconoció, aún había millones de personas con altos niveles de pobreza, fenómeno que hoy es prácticamente nulo en territorio chino.
El miércoles, como parte de las actividades oficiales para celebrar un aniversario más de esta centenaria institución, el presidente Xi –también secretario general del Comité Central del partido–, otorgó a varios militantes la Medalla Primero de Julio, el más alto honor de esa institución.
En ese contexto, realizó varias declaraciones, las cuales fueron reportadas por el medio oficial CGTN, en las que el dirigente aseguró que por medio de constantes esfuerzos, el partido ha guiado al pueblo chino a rubricar “la más grandiosa epopeya” en la milenaria historia del país.
Xi destacó el poder del PPCh y apuntó que los esfuerzos a lo largo de un siglo y un lustro de historia han alcanzado tres objetivos: la transformación del futuro del pueblo chino, la apertura al “camino correcto” para lograr la gran revitalización de esta nación y la demostración de la “fuerte vitalidad” del marxismo.
Al hacer un balance de la trayectoria del PCCh, Xu Shicheng, docente del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia de Ciencias Sociales de China, apuntó que en el marco del centenario de esta institución, en 2021 se anunció que el objetivo fundacional se había alcanzado: “la construcción de una sociedad moderadamente acomodada de una forma generalizada”.
El especialista subrayó que la meta para los siguientes años es que en 2049 –al celebrar 100 años de haber llegado al poder–, esta nación-continente “se erija como un país socialista moderno, próspero, fuerte, avanzando culturalmente, armonioso y bello”.



