spot_img

La colonia ideológica y politiquera del fascismo trumpista

Más Leídas

- Publicidad -

Por: BENJAMÍN MOCTEZUMA LONGORIA •

La derecha corrupta de México se ha degradado en ramplona colonia ideológica y polítiquera de los gringos. Su miseria intelectual los castra para producir rumbo, no elabora alternativa, carece de narrativa propia, no tiene identidad patriota, se alimenta acríticamente de la propaganda fascista e injerencista de la oligarquía gobernante de EEUU. Son loros, ecos propagandísticos.

- Publicidad -

Contrario a la democracia, su único objetivo es apropiarse, de nueva cuenta, del poder político para servirse a manos llenas, aunque ya han vendido “el alma al demonio” y éste reclamará “la propiedad” para solo repartirles migajas y tenerlos de vasallos. Ya no importa crear “una patria ordenada y generosa” porque, simplemente, la patria ya la han comprometido.

Esta derecha, réplica a la de otras naciones, pretende que la rectitud, honradez, veracidad, justicia y aplicación de las leyes se exija para otros, menos  para ellos. Ese pensamiento y práctica fascista lo encarna con creces el presidente gringo Donald Trump, innegable líder “moral” del conservadurismo.

Esta tesis mal justifica, o de plano niega, que en USA existan actividades ilícitas, como el narcotráfico, terrorismo, lavado de dinero, evasión de impuestos, escondrijos de delincuentes de todo tipo, traficantes de armas, trata de blancas, se violen los Derechos Humanos, pobreza extrema, racismo, represión y que en su falsa “democracia” las elecciones las gane quien reciba mayor financiamiento de transnacionales y “delincuentes legalizados” que, al fin de cuentas, son las aves de rapiña que determinan la agenda de su gobierno. 

También, mal justifica que el Estado de Derecho Internacional se aplique para todas las naciones, menos para ellos. Pueden bloquear, presionar, chantajear, espiar, infiltrarse, intervenir e invadir a otras naciones en nombre de “la ley” (¿?), su “seguridad nacional”, o su falso “altruismo” para rescatar a los pueblos de la miseria, llevarles la “democracia” o conducirlos a la “civilización” porque, insinúan, viven en la barbarie e incapacitados para autodeterminarse. Los objetivos reales son el control geopolítico, asegurar la apropiación de todo tipo de riquezas de las naciones pisoteadas. Según la práctica de esta tesis, al resto del mundo le está prohibido hacer lo mismo contra los gringos.

De la economía brota todo. Los gobiernos gringos exigen y, en su caso, arrebatan por la vía militar los mercados que les conviene, exigen a otras naciones el trasplante de modelos económicos de saqueo, como el neoliberal. Pero, tratándose de ellos, pueden mantener el proteccionismo. Cuando no pueden competir, ignoran tratados internacionales, bloquean el comercio y decretan la aplicación unilateral de aranceles, como grosera y erráticamente lo viene haciendo Donald Trump.

“… Entre los individuos, como entre las naciones…”, el Capital oculta y justifica la existencia de relaciones sociales injustas. El Capital no ventila que su poderío descansa en la explotación del Trabajo y que las naciones poderosas acrecientan su poder económico al explotar a los pueblos más débiles. A partir de eso, “… si quieren saber de tu pasado, no lo menciones. Es preciso decir otra mentira…” e inventar la existencia de “un mundo raro”. De esa mentira esparcida por el imperio gringo se alimenta nuestra derecha.

El esfuerzo del gobierno estadounidense, y muchas de sus trasnacionales, por doblegar y someter al gobierno mexicano ha usado, como una de sus herramientas, los sobornos a politiqueros como al senador Ricardo Anaya (6.8 millones de pesos), actual coordinador del PAN en el Senado de la República. El chantaje es otra de sus armas favoritas contra funcionarios y políticos con la acusación documentada, o falsa, de tener relaciones con el narcotráfico que el mismo gobierno gringo promueve, el caso más reciente es el del gobernador Rubén Rocha. Otro método es el financiamiento directo a desestabilizadores corruptos y conservadores como Claudio X. González, María Amparo Casar o Gilberto Lozano. Todas esas son  prácticas intervencionistas que atentan contra la soberanía nacional.

La ausencia de patriotismo, y sin duda el chantaje, pesó sobre el actual gobernador de Zacatecas David Monreal Ávila quien, diciéndose de MORENA, le abrió las puertas al exembajador Ken Salazar. El presidente AMLO puso en pausa al gringo en rechazo a su injerencia. Curiosamente, esa pausa también se la aplicó a Ricardo Monreal por sus traiciones politiqueras. David Monreal y Ken Salazar pretendieron firmar convenios bilaterales cuando la misma Constitución y varias leyes reglamentarias lo prohíben. Actualmente es la gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos quien violenta la legalidad y la soberanía nacional, tiene convenios de facto con la CIA, con el gobernador de Texas, Greg Abbot, Infiltró a agentes extranjeros, los vistió de policías estatales y ya les construía una oficina para CIA y DEA.

El gobierno gringo aceptará corruptos, narcos, rateros, antipatriotas, antidemócratas, tiranos y dictadores. Podrá hablar muy bien de ellos, condecorarlos y aplaudirles, el único requisito es que sean su colonia, sus vasallos. Ya tiene varios en Latinoamérica.

- Publicidad -

Noticias Recomendadas

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -