Entre consignas, mantas y el eco de tambores, sindicatos tomaron este 1 de mayo las calles de Zacatecas en conmemoración del Día del Trabajo, en una jornada marcada tanto por la memoria histórica como por la exigencia vigente de respeto a los derechos laborales.
Desde distintos puntos de la ciudad partieron los contingentes. El Sindicato de Telefonistas inició su marcha desde el Monte de Piedad, sitio donde mantienen una huelga que ya suma siete meses, convirtiéndose en uno de los símbolos más visibles de resistencia. A la par, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud se congregó en la Escuela Normal Ávila Camacho, mientras que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación partió desde la Fuente de los Conquistadores. También se hizo presente el SUTSEMOP (Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado, Municipios y Organismos Paraestatales), junto con trabajadores del campo con el Frente Social por la Soberanía Popular, quienes sumaron sus voces para exigir condiciones más justas.
A lo largo del recorrido, no faltaron las consignas dirigidas al gobierno estatal, algunas cargadas de molestia y hartazgo, como el grito de “¡Monreal incapaz, lo bueno que ya te vas!”, que resonó entre los manifestantes. Al mismo tiempo, campesinos defendieron la dignidad del campo, denunciando el abandono y reiterando la necesidad de políticas que respalden su labor.
La movilización también tuvo un fuerte componente social. Colectivos feministas se sumaron para recordar a las trabajadoras textuales “mártires”, asesinadas, quemadas vivas, mientras visibilizaban problemáticas que persisten hasta hoy, como las triples jornadas de trabajo, la desigualdad salarial y las limitaciones en el acceso a la educación. Destacaron además cómo estas luchas han dado forma al movimiento feminista contemporáneo, subrayando la creciente participación de mujeres dentro del sindicalismo en defensa de sus derechos.
En este contexto, Jenny González Arenas, dirigente del SPAUZ, advirtió que el 1 de mayo no es solo una fecha conmemorativa, sino una “advertencia”. Recordó que los derechos laborales actuales han sido conquistados con el sacrificio de generaciones anteriores. “Lo que no se defiende, se pierde”, afirmó con firmeza. Señaló además que existe un embate constante contra estos derechos, impulsado por un sistema que privilegia el beneficio individual por encima de la organización colectiva.
González Arenas también cuestionó lo que consideró una intención del gobierno de promover sindicatos “dóciles”, que simulen negociaciones sin representar verdaderamente a los trabajadores. “¿A qué se le tiene miedo?”, lanzó, al tiempo que defendió la función del sindicalismo como un contrapeso necesario que protege tanto a los trabajadores como a las instituciones, evitando que el poder se concentre y se corrompa.
Además, hizo un llamado a la unidad entre los distintos gremios, convocando a construir un frente común sin divisiones ni costos políticos, especialmente ante intentos de imponer dirigencias afines. Subrayó que cada huelga y cada movilización son producto de años de lucha y organización, por lo que insistió en la importancia de cuidar la vida sindical. “Solo juntos hemos logrado justicia”, concluyó, rematando con una consigna que cerró la jornada: “¡Que viva la contratación colectiva!”.
Por otro lado, en representación de Marcelino Rodarte Hernández, líder de la Sección 58, quien se encontraba en la Ciudad de México participando en actividades nacionales, se expuso que la jornada no es de celebración, sino de reflexión y organización frente a lo que consideran un deterioro constante de las condiciones laborales. Se denunció la falta de disposición de los gobiernos estatal y federal para mejorar la situación de los trabajadores, así como una política orientada a precarizar el empleo y debilitar los derechos laborales.
Se señaló que la Sección 58 enfrenta una relación conflictiva con las autoridades, marcada por imposiciones, falta de diálogo y el incumplimiento de derechos fundamentales, como el acceso a vivienda. Ante ello, se hizo un llamado a fortalecer la organización y la lucha colectiva como única vía para lograr cambios.
Por su parte, integrantes del Barzón Nacional expresaron su respaldo a las protestas campesinas a nivel nacional y denunciaron la falta de soberanía alimentaria, así como la corrupción en el sector. Criticaron la importación masiva de maíz pese a la capacidad productiva del país y señalaron la caída en los precios del frijol y el maíz, lo que afecta gravemente a los productores. Además, convocaron a una movilización nacional el próximo 20 de mayo en la Ciudad de México.
En representación de jubilados y pensionados, se reiteró la exigencia de una reforma al sistema de pensiones, al considerar que las políticas neoliberales han perjudicado especialmente a las nuevas generaciones.
El dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Tecnológica del Estado de Zacatecas denunció un retroceso en los derechos laborales, particularmente por la eliminación de horas de licencia sindical bajo el argumento de austeridad. Afirmó que esta medida limita la defensa de los trabajadores y forma parte de una estrategia para debilitar a los sindicatos, además de señalar irregularidades en el manejo de los conflictos laborales fuera del marco legal correspondiente.
En conjunto, las intervenciones coincidieron en la necesidad de unidad, organización y lucha para la defensa de los derechos laborales, sociales y económicos de todos los sectores.



