Cuando surge el Estado libre de Zacatecas (1823), ya estaba operando al frente de los asuntos educativos la Comisión de escuelas. Por el tiempo en que se hacían esfuerzos por contratar al maestro Ignacio Montero, desapareció la diputación provincial, que entre sus funciones venía haciéndose cargo de los asuntos relacionados con la educación. En el breve tiempo que duró esta Comisión, es muy poco lo que se conoce sobre la misma. Casi no hay expedientes de archivo que hablen sobre la fundación de escuelas durante el periodo en que existió esta institución, ni las gestiones, salvo el fallido intento que se hizo para que el maestro Montero viniera a fundar la Escuela Normal.
En el periodo comprendido de la segunda época de la Constitución de Cádiz hasta la apertura de la Escuela Normal Lancasteriana, no abundan mucho las fuentes de archivos en las que se tenga noticia de la existencia de un gran número de escuelas. Los pocos documentos que resguarda el AHEZ sobre la instrucción pública en el nivel de la primera enseñanza, se refieren a la ciudad de Zacatecas. En ellos se menciona a la Comisión de Escuelas. Órgano municipal conformado por regidores, encargados de vigilaran el funcionamiento de los planteles. Probablemente, en otros municipios pudieron tener sus respectivas Comisiones de escuelas.
Entre los acontecimientos relevantes que se presentaron en el corto periodo que duró la Diputación provincial, tiempo en que se conformaron comisiones de escuelas en los municipios, encontramos que Zacatecas siguió subordinada militarmente a Guadalajara. En 1822 se realizaron elecciones para diputados al Congreso General, a la par que en ese mismo año se instaló la diputación provincial. Como diputados electos que representarían a la provincia zacatecana conforme a lo dispuesto en el Plan de Iguala resultaron electos José María Bocanegra y Francisco García Salinas. Personajes que lograron destacar en la administración pública y que como buenos liberales apoyaron el progreso de la nación y se pronunciaron en favor de extender la instrucción entre las masas populares. La asamblea por medio de la cual se instaló la diputación provincial tuvo lugar el 4 de abril. La integraron Domingo Velázquez, Mariano Iriarte, Juan J. Román, José María Elías, José Estanislao Esnaurrízar y Francisco Arrieta, (Amador (1982), Bosquejo…, p. 269).
Entre las primeras medidas que tomó la Diputación inspirándose en la de Jalisco, fue la de formar un reglamento e integrar una Junta Provincial Gobernadora. Esta estuvo integrada por el triunvirato formado por el jefe político Domingo Velázquez, el comandante Pedro de Iriarte y el comandante de plaza Juan Peredo. La agitación política y el radicalismo que pugnaba por la soberanía de los estados fue el clima que envolvía el entorno. Mismo clima que llevó a la firma de los Tratados de Lagos el 15 de agosto del siguiente año. Los tratados dieron pie al surgimiento de soberanías compartidas en las que en los asuntos políticos, jurídicos y administrativos y de límites, el Centro hacía concesiones y los estados que comenzaban a surgir tuvieron atribuciones soberanas en las materias mencionadas, (Mariana Terán, (2007), De provincia…, pp. 98-99).



