De cara a un 2026 determinante rumbo a la sucesión gubernamental, Ulises Mejía Haro y Carlos Peña Badillo coincidieron en que el próximo año será clave para responder a una ciudadanía más exigente, atender las demandas del campo, el magisterio y los municipios, y evaluar el desempeño del gobierno estatal, además de definir liderazgos, agendas y alianzas políticas con miras al proceso electoral de 2027.
El diputado federal por Morena, Ulises Mejía Haro, delineó una agenda de trabajo rumbo a 2026 centrada en la atención de las demandas sociales que marcaron 2025, particularmente las movilizaciones del campo y del magisterio, así como en la atención de los principales retos estructurales que enfrenta Zacatecas.
En relación con el sector agropecuario, Mejía Haro reconoció que las protestas representan un llamado legítimo para atender problemáticas históricas. Identificó como principales demandas precios justos, reglas claras de comercialización y mayor acompañamiento gubernamental para la tecnificación del campo. En este sentido, planteó la necesidad de transitar de la venta de materia prima hacia un modelo agroindustrial que permita agregar valor a productos en los que Zacatecas es líder nacional, como el chile seco, frijol, ajo, guayaba y mezcal. Propuso la creación de empresas sociales con productores organizados y respaldo institucional, con el fin de ordenar mercados, reducir el intermediarismo, generar empleo y brindar estabilidad económica a las familias del medio rural.
En el ámbito educativo, el diputado señaló que el magisterio exige dignidad laboral y certeza en su futuro, particularmente en el pago puntual de salarios y la garantía de pensiones y jubilaciones. Añadió que Zacatecas debe actualizar su Ley de Educación para alinearla con la Nueva Escuela Mexicana, no solo como un requisito legal, sino como una oportunidad para fortalecer el sistema educativo y el desarrollo del estado.
Asimismo, Mejía Haro enumeró cinco retos prioritarios para la entidad: seguridad, economía y empleo, conectividad, crisis hídrica y cohesión social. En materia de agua, advirtió sobre la gravedad de la situación y urgió a implementar políticas integrales que garanticen la sostenibilidad a largo plazo.
Por otro lado, en diálogo con el medio Peña Badillo, dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Zacatecas afirmó que 2026 será un año clave para la vida política de la entidad, al tratarse del periodo previo a la sucesión gubernamental, lo que dijo, obligará a la oposición a mantenerse atenta al desempeño del gobierno estatal y a la atención que se brinde a las principales demandas sociales.
El dirigente priista sostuvo que uno de los principales pendientes para 2026 es el trato que el gobierno estatal otorga a los municipios, al advertir una falta de visión municipalista.
En este contexto, expresó su expectativa de que el próximo año permita una relación distinta entre el Ejecutivo estatal y los gobiernos municipales, con mayor respeto, coordinación y diálogo institucional, de cara al proceso de transición política de 2027.
Asimismo, Peña Badillo reiteró que el PRI buscará consolidarse no solo como la principal fuerza de oposición, sino como una opción real de gobierno para la ciudadanía zacatecana.
El líder estatal del tricolor destacó que durante 2026 el partido se enfocará en fortalecer su estructura y generar las condiciones para construir una gran coalición rumbo al proceso electoral de 2027.



