Bangkok. Manifestantes favorables y contrarios al gobierno se enfrentaron este sábado en Bangkok en la víspera de unas legislativas que los opositores a la primera ministra quieren impedir.
En el barrio de Lak Si, al norte de la capital, se escucharon disparos durante por lo menos una hora, informaron testigos que también oyeron explosiones.
Los periodistas y los transeúntes tuvieron que refugiarse en un centro comercial de las inmediaciones.
Según el centro de socorro Erawan, al menos tres personas han sido hospitalizadas tras las escaramuzas entre los manifestantes partidarios del gobierno y los que quieren impedir los comicios del domingo.
La policía afirma que se lanzaron por lo menos dos cocteles Molotov.
Los incidentes iniciaron cuando un grupo de partidarios del gobierno se acercó a manifestantes que bloqueaban un edificio en el que se hallan las urnas que deben ser repartidas por varios colegios de votación.
La primera ministra, Yingluck Shinawatra, se enfrenta desde hace tres meses a manifestaciones casi diarias que piden su dimisión y el final de la influencia de su hermano Thaksin, ex jefe del gobierno derrocado por un golpe de Estado militar en 2006.
Thaksin, un millonario que vive en el exilio, está acusado de seguir gobernando a través de su hermana y de haber establecido un sistema de corrupción generalizado en favor de sus aliados.
Los manifestantes, que quieren remplazar al gobierno por un «consejo popular» no electo, se han propuesto boicotear las elecciones anticipadas del domingo por todos los medios.
«El gobierno es corrupto. Si permitimos que se lleva a cabo la votación, ellos volverán», declaró Sirames, uno de los manifestantes congregados en Lak Si, antes de que comenzara la violencia.
El jefe del Consejo de Seguridad nacional, Paradorn Pattanatabut, afirmó que los manifestantes también bloqueaban las oficinas de correos en el sur del país para impedir la llegada de las urnas y las papeletas a varias provincias.
La crisis ya ha causado tres muertos por ataques con granada y por disparos de personas no identificadas contra manifestantes.
Los incidentes más violentos tuvieron lugar en noviembre cuando cinco personas murieron en circunstancias confusas al margen de enfrentamientos entre manifestantes antigubernamentales y miembros del movimiento pro Thaksin de las «camisas rojas».
Debido al riesgo de violencia, unos 130 mil policías serán desplegados el domingo en todo el país para proteger los 93 mil 500 colegios electorales.
Pese al estado de excepción vigente en Bangkok, los manifestantes ya perturbaron el domingo la votación anticipada, destinada a los tailandeses que no pueden acudir a su circunscripción el 2 de febrero.
Alrededor de 440 mil votantes, de los 2 millones inscritos, no pudieron depositar sus papeletas en las urnas, por lo que se celebrará una votación para ellos el 23 de febrero.
Puea Thai, en el poder, parte de nuevo como favorito para estas elecciones debido, entre otras cosas, a que la principal formación opositora, el Partido Demócrata, las boicotea.
Esta situación política llevó a la comisión electoral a advertir que los resultados definitivos de las elecciones podrían tardar meses.
Pero incluso con los resultados, el parlamento no podrá de todas formas reunirse por falta de quórum: hace falta 95 por ciento de los diputados. Varias circunscripciones carecen de candidatos porque los manifestantes impidieron la inscripción de las candidaturas.
Esta crisis es un episodio más de las tensiones políticas originadas por el golpe de Estado contra Thaksin, actualmente exiliado para evitar la cárcel por malversación financiera.



