Sin importarles que la tribuna de la 61 Legislatura estaba tomada por el total de los diputados de oposición, 17 legisladores de los partidos Revolucionario Institucional (PRI), Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza (Panal) se instalaron adelante de ésta y aprobaron la designación de María Elena Nava y María Hilda Ramos como presidentas dela Comisión de Régimen Interno y Concentración Política (CRICP) y de Planeación, Patrimonio y Finanzas (PPF), respectivamente.
Lo anterior, pese a que la oposición aseguró que ya había un acuerdo de que dichas comisiones serían para los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo (PT).
La CRICP es el máximo órgano de gobierno de la Legislatura desde donde se definen órdenes del día, se da visto bueno a informes financieros y se toman las decisiones políticas. En la PPF se determina y aprueba el gasto legislativo.
PRD, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), PT y Partido Acción Nacional (PAN) consideran que la imposición del PRI se debe al interés de usar recurso legislativo en las campañas políticas federales.



