La derecha política de México, encabezada por PRI, PAN y Somos México (creado con exfuncionarios del INE y retazos del PRIANRD), cometió el error publicitario de acusar al gobierno de la Cuarta Transformación y al partido MORENA del resultado corrupto que produce una maquinaria que echaron a andar mucho antes de que surgiera el Movimiento de Transformación Nacional. Equivale a que un ladrón acusa de robo a la víctima de sus fechorías.
Deberíamos preguntarnos cuántas otras fechorías cometieron Luis Carlos Ugalde y Lorenzo Córdova. Si fueron capaces de los fraudes electorales, los financieros son una variante que venían ocultando. Querían que el INE no se tocara para que no se conozcan hechos que les dieron poder y aún sigue dándoles mucho dinero. Siempre han deseado que no se hable del pasado. Pues claro, es su negra historia. Sólo quieren el presente sin antecedentes. Obvio, pueden culpar a la 4T como si México hubiera nacido en el 2018. Así, estaremos condenados a repetir la misma historia.
En el 2014, Guadalupe Taddei fue nombrada, por el Consejo General del INE presidido por Lorenzo Córdova (actualmente miembro del Consejo Consultivo del Partido Somos México), presidenta del Instituto Electoral del Estado de Sonora (IEES). En el 2023, estando de presidente Andrés Manuel López Obrador, la Cámara de Diputados la nombra presidenta nacional del INE, mediante insaculación. La panista Saraí Núñez Cerón sacó de la urna la papeleta con su nombre y el panista Santiago Creel Miranda le dio lectura.
La narrativa de la derecha política, faltando a la veracidad, desliga de la historia a Guadalupe Taddei y la coloca exclusivamente en el tiempo en que gobernó Andrés Manuel López Obrador, casi pretenden implantarla como militante en MORENA, o que AMLO la nombró. Según esa estrategia, la 4T sería responsable de hechos de corrupción y conflicto de intereses en que ha incurrido Taddei Zavala.
Pero esa estrategia está fallando: primero, porque a todas luces es falsa; segundo, porque el gobierno de Claudia Sheinbaum, congruente con su postura de no proteger a nadie, no la rescata como lo hacían los gobiernos del PRIAN que ocultaban, justificaban y dejaban en la impunidad a sus cómplices; y tercero, porque la corrupción en el INE no es exclusiva de Taddei, sino que corresponde a toda una red, y a toda una historia de tranzas en el INE, principalmente del PRI, PAN y del Partido Somos México, que empieza a destaparse. No es lo que deseaban. Por eso, decían: “el INE no se toca”. Porque había que ocultar fraudes electorales, mantener el aparato que los seguiría haciendo y garantizar la corrupción en la que están metidos hasta el tuétano.
Está claro, su estrategia publicitaria también contempla el ir desacreditando las derrotas electorales que esperan en el 2027. Acusarán del fraude y de la compra de votos que ellos hacían; por ejemplo, contra Cuauhtémoc Cárdenas y luego contra López Obrador. Pero les salió el tiro por la culata. Ahora, debe investigarse a fondo no sólo a Taddei, sino a la ruta de esa práctica corrupta que los va a salpicar y de lo que difícilmente volverán a señalar que “el INE no se toca”. Si aprovechando una coyuntura acusaron a Taddei y sólo pretendían llegar hasta ella, es la oportunidad de la 4T destapar toda la coladera e ir haciendo la limpieza.
Para la derecha política, fundamentalmente corrupta, embustera, hipócrita, cínica y traidora a la patria, el INE está en crisis porque la ahora expresidenta se involucró en corrupción, tráfico de influencias y en conflicto de intereses. Y rematan en que eso es resultado de la 4T porque, mentirosamente, con el PRIAN todo era limpio y transparente. Para ellos la solución es que Taddei Zavala ya renunció y que ahora la Cámara de Diputados nombre a una nueva presidenta(e). Es muy importante hacer notar que eso es falso.
El INE está en crisis porque arrastra normas, estructura y la práctica del modelo social que lo parió y todo eso ya no es compatible con la 4T. En el PRIANato eso se ocultó. La corrupción del INE trasciende a Taddei. Aunque responsable inmediata y actual sólo es la punta del hilo conductor a toda una mafia de capitalistas y políticos que harán lo mismo con quien esté al frente del INE.
En la mañanera de la presidenta Sheinbaum, la secretaria anticorrupción, Raquel Buenrostro, detalló la red de corrupción en la que, como sanguijuelas, están muy metidos empresarios y políticos de derecha. Todo eso coincide con el informe que ante legisladores presentó el titular del Órgano Interno de Control del INE, Víctor Hugo Carvente Contreras. La tarea está a la vista. Pasando las elecciones, debe transformar integralmente al INE, pero sin dejar empresarios y políticos impunes. Sálvese quien pueda.



