“Es lo mejor para Sinaloa”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre la decisión del gobernador Rubén Rocha Moya de pedir una nueva licencia, esta vez por tiempo indefinido, apenas un día después de retomar el cargo.
Al llegar a las inmediaciones de Ciudad Universitaria para supervisar las obras de la línea 4 del Cablebús, e interrogada por la prensa, la mandataria aseguró ayer que Rocha Moya decidió por cuenta propia separarse nuevamente del cargo y aseguró que no ha hablado con él desde que solicitó su primera licencia.
“Igual como tomó la decisión personal de regresar, también fue una decisión personal retirarse. Creo que es lo mejor para Sinaloa”, subrayó.
–¿Usted platicó con él para plantearle que se retirara?
–No. No he hablado con él… No hablo con él desde la primera vez que ocurrió esto (la primera licencia).
–¿Esto afecta al movimiento, Presidenta? –insistió la prensa.
–No –contestó sin agregar más.
Rocha Moya anunció el viernes por la mañana su regreso a la gubernatura, tras 112 días de licencia, pero apenas 34 horas después volvió a solicitar separarse del cargo, esta vez por tiempo indefinido.
En ese lapso, su reincorporación fue cuestionada incluso por Morena y por la mandataria federal, quien, sin mencionarlo, publicó en redes sociales que “ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la nación”, y condenó la búsqueda del “poder sin principios”.
“Unidad sin complicidades”
Minutos después de la declaración de Sheinbaum, durante el acto de supervisión de la obra, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, respaldó frente a la Presidenta su postura y llamó a la unidad, pero sin complicidades.
“Respaldo total a la presidenta Claudia Sheinbaum. Y a construir las tres unidades en este país: la unidad de nuestro movimiento, la unidad del pueblo y la unidad nacional. Y esas unidades se construyen sin silencios y sin complicidades”, expuso.
Parafraseó a la titular del Ejecutivo federal, señalando que “el poder sólo tiene sentido cuando se pone al servicio de los demás”, y sostuvo que “el poder no debe ser privilegio ni patrimonio personal, mucho menos debe dar licencia a alejarnos de los principios”.
Al tomar la palabra –con cubrebocas debido a la gripa de que convalece desde el pasado viernes–, Sheinbaum habló brevemente sobre la obra de infraestructura y evitó referirse nuevamente al caso de Rocha Moya.
“Mañana platicamos de otras cosas. Lo único que sí les puedo decir es que vamos muy bien, que la gente está feliz en nuestro país y vamos avanzando”, concluyó.



