Ayer, al arribo de la marcha “Zacatecas Unido por los Derechos de los Animales” a la Plaza de Armas de la capital zacatecana, activistas por el bienestar animal coincidieron en señalar la omisión de autoridades para proceder en casos de crueldad y lanzaron un llamado a la sociedad civil para sumarse a una lucha que perciben como “desgastante” pero necesaria.
El activista Sergio Montoya, de Serch Rescata, informó sobre la muerte de Gavilán, un perro de edad avanzada que había sido encontrado, apenas cuatro días antes, encerrado en un patio sin alimento ni agua, y dando vueltas en círculos de manera compulsiva.
La noticia provocó llanto entre varias asistentes, activistas de más de una veintena de municipios de Zacatecas, quienes se sumaron a la movilización nacional contra el proyecto de Ley General de Bienestar Animal.
Las y los activistas zacatecanos se oponen a la iniciativa al considerar que se trata de una regresión en varios puntos, entre ellos la falta de regulación de criaderos y espectáculos con animales También señalan que conceptos como “riesgo sanitario” o “riesgo para la salud pública” podrían usarse para justificar capturas masivas o sacrificios de animales en situación de calle, similares a las llamadas “razias”.
La activista Astrid Reveles denunció que, pese a que el año pasado un amparo obligó a suspender las corridas de toros, los empresarios taurinos rentaron la Plaza de Toros “como particulares” para simular que no organizaban el evento ellos mismos. Señaló que la maniobra se repite este año, por lo que el viernes pasado se presentó una nueva demanda.
Otro de los puntos que rechazan los animalistas es que el proyecto, aunque reconoce a los animales como seres sintientes, conserva figuras jurídicas como “dueño”, “propietario” y “posesión”, por lo que, consideran, los sigue tratando como bienes.
Una activista tomó el micrófono para cuestionar que el peso de atender la crueldad animal recaiga sobre un puñado de rescatistas independientes, mientras las autoridades, dijo, “le dan la vuelta”.
Guillermo Ruiz, de Conciencia Animal, anunció que el movimiento ya conformó un equipo multidisciplinario integrado por abogados, médicos veterinarios, una criminalista y psicólogos, que dará seguimiento a un pliego petitorio dirigido a la Secretaría del Agua y Medio Ambiente y al Congreso del Estado. Entre las demandas se encuentran medidas contra el uso de pirotecnia, una mayor regulación de la venta de venenos y otros productos químicos, y mecanismos más ágiles para que las denuncias de maltrato animal tengan seguimiento efectivo.



