Jeremi Alejandro Villegas Anaya y Dominic Gabriel Méndez Jiménez, dos adolescentes jaliscienses reportados como desaparecidos desde el 15 de julio y cuyo rastro había sido ubicado en el sur de Zacatecas, fueron localizados con vida en Sinaloa, informaron la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y la Secretaría de Gobernación.
De acuerdo con un comunicado conjunto, la localización se logró luego de que la CNB recibiera información sobre el paradero de ambos menores, lo que activó el Centro de Mando Federal de la Alerta Nacional de Búsqueda Inmediata (ANBI). La intervención de la Guardia Nacional en Sinaloa fue, según el documento, determinante para el resguardo de los jóvenes. Las carpetas de investigación por su desaparición permanecen radicadas en la Fiscalía General del Estado de Zacatecas (FGJEZ).
Sin embargo, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco cuestionó en redes sociales la narrativa de coordinación exitosa que sugiere un comunicado publicado por la Fiscalía de Jalisco. «Esto es mentira, quien los localizó fue la Comisión Nacional de Búsqueda […] con el Centro de Mando federal, ustedes se mostraban incompetentes y mandaron la carpeta a Zacatecas, que tampoco hizo nada, mucho menos Sinaloa; se andan peleando por ver quién lo entrega cuando ya han sido recuperados», señaló el colectivo. Agregó que fue el propio grupo quien dio aviso a la CNB, y que fue esa comisión la que armó el operativo de rescate.
Jeremi Alejandro, de 14 años, había desaparecido el 15 de julio tras salir de su domicilio en la colonia Hacienda Real, en Tonalá. Jeremi trabajaba como repartidor de mariscos y, según relataron personas cercanas a él, había reportado hostigamiento por parte de tres hombres antes de su desaparición.
Dominic Gabriel, de 15 años, desapareció también el 15 de julio de la colonia El Zapote, en Tlajomulco, luego de salir de su casa con el pretexto de comprar una paleta. Posteriormente envió un mensaje a su madre en el que le escribió: “Todo bien, mamá, no me busquen”.
De acuerdo con el secretario de Gobierno de Zacatecas, Rodrigo Reyes Mugüerza, la geolocalización de los teléfonos de ambos jóvenes marcó una ruta que inició en Teocaltiche, Jalisco, continuó en Santa María de los Ángeles, también en territorio jalisciense, e incluyó también al municipio de Florencia de Benito Juárez, Zacatecas −no Santa María de la Paz, como se informó inicialmente−.
Sobre la hipótesis de que la ruta correspondiera a un traslado con fines de reclutamiento o adiestramiento por parte del crimen organizado, Reyes Mugüerza indicó que los operativos realizados en la zona −enmarcados en la llamada Operación Rastrillo− permitieron ubicar campamentos y laboratorios clandestinos vinculados a actividades delictivas, pero ninguno identificado como centro de entrenamiento.



