La Gualdra 727 / Cine
Joe y Angela (Seth Rogen, Olivia Wilde) están casados desde hace mucho tiempo. Ambos viven en un amplio departamento ubicado en San Francisco heredado de los padres de Joe, tienen una hija de 12 años y han perdido cualquier atracción que sintieron el uno por el otro cuando recién se conocieron, dando paso a una serie de diferencias y resentimientos que se han ido acumulando con los años.
En alguna ocasión, él fue un músico optimista y con la vida por delante, ahora da clases sin mucho entusiasmo a jóvenes músicos que integran las orquestas escolares locales; ella, por su parte, se ocupa de los pendientes del hogar de forma controladora y con cierto grado de obsesión.
Una tarde, Joe regresa a la casa quejándose de los dolores de espalda que padece de manera habitual y se entera, con bastante disgusto, de que Angela ha invitado a los vecinos del piso de arriba: Pina (Penélope Cruz), una terapeuta y sexóloga; y Hawk (Edward Norton), un ex bombero retirado. A partir de esta reunión se dará lugar a una serie de tensiones, revelaciones, nervios, humor y la creciente sensación de que todo en algún momento saldrá mal, especialmente para los anfitriones.
La invitación (The invite, 2026) es la más reciente cinta de Olivia Wilde (Booksmart, 2019; Don’t worry darling, 2022) quien, además de interpretar el rol protagónico, también dirige con suma habilidad y soltura esta estupenda comedia sobre parejas funcionales y disfuncionales.
Adaptación de la obra de teatro Los vecinos de arriba del español Cesc Gay, que a su vez fue adaptada al cine por su mismo autor en Sentimental (2020), la cinta de Wilde es intensa y vertiginosa a la hora de construir situaciones incómodas y cómicas, lo que les permite a sus cuatro intérpretes encontrar múltiples momentos para brillar. La directora se mantiene fiel a la estructura teatral del texto original, tanto en el intercambio de diálogos como en la puesta en cámara, siempre bien calculada y encontrando ángulos elegantes que le otorgan al espacio físico, por muy limitado que sea, un aire cinematográfico.
La película pone preguntas incómodas sobre la mesa, en torno a cómo influye la pareja en la percepción propia al momento de interactuar en distintos espacios sociales. También es interesante en su planteamiento respecto a los nuevos enfoques y alternativas que existen al momento de relacionarse de manera sexoafectiva con otras personas, y que no se encuentran delimitadas por una forma de pensamiento monógama.
Los esfuerzos de Wilde rinden frutos, dando como resultado una estupenda comedia esencialmente para adultos, que profundiza en las relaciones de pareja con todas sus complejidades, imperfecciones y matices. Una propuesta que resulta muy refrescante, además de disfrutable, en especial cuando surge dentro de un panorama comercial donde lo que predomina en cartelera se siente cada vez más diseñado para infantilizar a las audiencias en lugar de confrontarlas.
Es interesante notar que La invitación, incluso si está ajustada a ciertos hábitos de la cultura estadounidense, no deja de percibirse como un relato de carácter universal. El filme logra integrar asuntos complejos bajo un tono cómico, lo que le permite al público digerir verdades mucho más amargas de lo que parecen en un principio. Bajo su superficie humorística se esconde una historia mucho más dramática y seria, encaminada hacia crisis personales y lazos que parecen encaminados a una disolución inevitable. Al final, con las relaciones en pareja, sus expectativas y decepciones como tema central, todo es un juego de perspectivas entre los invitados, los anfitriones, la realidad y la ficción. Si algo queda claro en la cinta de Wilde, es que convivir con extraños puede ser una experiencia incómoda, pero también puede ser un espejo en el que nos podamos ver tal y como somos, por muy doloroso que resulte.
https://issuu.com/lajornadazacatecas.com.mx/docs/la_gualdra_727



