Con esta publicación se concluye otro capítulo en la historia de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), marcado por la insolvencia económica para satisfacer las demandas de estudiantes, trabajadores y maestros. Como medida de presión y una salida a la crisis que paralizaba la vida académica e institucional, se propuso un movimiento pro-aumento de subsidio, que implicaba una movilización masiva a la Ciudad de México, programada para el mes de febrero del año de 1976 con el objetivo de entregar personalmente al secretario de Educación Pública un pliego petitorio.
En la reunión del Consejo Universitario (CU) del 12 de febrero (1976) el Rector informó que gracias a las gestiones realizadas, la Secretaría de Educación Pública (SEP) a través de su titular, se ofreció para atender y resolver las peticiones de aumento de subsidio en un tiempo breve y que el Gobierno del Estado consideraba factible duplicar la aportación económica a la Institución, aumentando la partida del 1.5 por ciento al 3 por ciento sobre el presupuesto de egresos del Gobierno del Estado y del 5 por ciento al 10 por ciento del impuesto sobre impuestos, derechos y aprovechamiento Pro-Universidad. Durante la misma intervención dio a conocer el avance en las gestiones para la incorporación al ISSSTE.
El 17 de febrero (1976) en la reunión del CU, el Rector presentó al Dr. Jaime Castrejón Díaz quien analizaría los planteamientos de aumento de subsidio, su presencia en la sesión generó un gran debate, aunque finalmente se aprobó su participación. En su intervención mencionó que realizó un análisis de las partidas del presupuesto de egresos presentado y preguntó la razón por la que se planteaba un aumento del 50 por ciento al salario y un aumento de plazas de maestros de tiempo completo y medio tiempo.
Después de escuchar los argumentos a favor de las peticiones formuladas, el Dr. Castrejón Díaz manifestó que reduciendo la participación de egresos, se requería un aumento efectivo de 26 millones de pesos, que la solución a algunos de los planteamientos se lograría aplicando reducciones y que era esencial conocer cuál sería la participación del Estado, ya que la SEP no tenía la facultad de autorizar un aumento de tal proporción. Aseguró que estaba autorizado para proponer únicamente un aumento de 10 millones de pesos.
El Dr. Castejón Díaz propuso revisar y disminuir las partidas correspondientes al aumento de sueldo a los maestros, aumento de plazas de maestros de tiempo completo y medio tiempo y gastos de administración. Producto del análisis de la propuesta se formuló el siguiente planteamiento: considerando un aumento del 30 por ciento en las plazas de maestros de tiempo completo y medio tiempo y un aumento del 32 por ciento de la nómina anual de la Institución, lo mínimo que en esos momentos podía aceptar el CU era un aumento de subsidio por 17 millones de pesos, cantidad que se consideraba viable, siempre y cuando el Gobierno del Estado se obligara a aportar una cantidad para completar los 20 millones de pesos, independientemente de que el planteamiento inicial de 26 millones de pesos de aumento de subsidio seguía firme. Al someter a votación la consideración, fue aprobada por unanimidad. Posteriormente, se propuso suspender las negociaciones y reanudarlas en la Ciudad de México, lo cual fue aprobado. Se solicitó al Dr. Castrejón Díaz ser el conducto ante el Secretario de Educación Pública para la realización de una audiencia el día 18 de febrero en curso, lo cual aceptó.
El 20 de febrero (1976) en la reunión del CU, el Rector informó que como resultado de la movilización a la Ciudad de México el Gobierno autorizó un aumento al subsidio de la Institución equivalente a 20 millones 400 mil pesos, de los cuales el Gobierno Federal aportaría la cantidad de 15 millones 400 mil pesos y el Gobierno del Estado 5 millones de pesos; así como subsidio extraordinario por una sola emisión, de un millón 600 mil pesos para el pago del aguinaldo que se debía a los maestros, correspondiente a los años de 1974 y 1975.
En cuanto al concepto de inversiones, adquisición de equipo y mobiliario, contenidos en el pliego petitorio, era necesario cuantificarlos, para lo que Comisiones de varias escuelas, se encontraban trabajando en las ciudades de México y Zacatecas. Respecto al subsidio para la Casa del Estudiante y becas para los alumnos, se acordó que esos aspectos serían resueltos de forma interna.
En relación a la Casa del Estudiante y las becas de los alumnos en el debate se expresaron las siguientes opiniones: en los patios de la Secretaría de Educación Pública se había estimado que se podría aplicar la cantidad por concepto de seguridad social y aumento de sueldos a partir del mes de enero, y no se habían entregado. El Rector manifestó que por concepto de cuotas no cubiertas a la seguridad social durante los meses de enero, febrero y marzo existía la cantidad de un millón 743 mil 400 pesos, que podría aplicarse en forma proporcional a la solución de tres rubros: Casa del Estudiante, becas y déficit de la Institución.
Se enfatizó que lo más urgente era la Casa del Estudiante, por lo que solicitaron que la partida que se destinara se aplicara íntegramente a eso, ya que la cantidad de un millón de pesos no sería suficiente. En los mismos patios de la Secretaría también se consideró que lo correspondiente a los aguinaldos que se adeudaban a los maestros se aplicaran a becas y a la construcción de la Casa del Estudiante.
En este contexto en el seno del CU, se propuso que además de las cuotas no cubiertas al ISSSTE, el aumento de sueldo del 32 por ciento se otorgara a partir del primero de abril y que lo correspondiente a los meses de enero, febrero y marzo se aplicara para satisfacer las demandas estudiantiles. La representación del Sindicato de Trabajadores Manuales y Administrativos manifestó que cedían para la construcción de la Casa del Estudiante, la cantidad retenida a los trabajadores (8 por ciento de su salario) a partir del movimiento de 1974.
Se planteó que la propuesta para que los maestros donaran la cantidad correspondiente al aumento de salario del mes de enero al último de marzo y que sería aplicada para la solución de las demandas estudiantiles y el déficit de la Institución, se hiciera del conocimiento de la base de maestros, para que estos tomaran una decisión. La iniciativa fue aprobada por unanimidad de votos. Para dar seguimiento se propuso realizar asambleas de maestros en cada escuela con la presencia de la Rectoría, que informaría del reconocimiento del CU de la necesidad de realizar la donación para el fin propuesto.
Además, se solicitó que en la próxima reunión del Consejo se informara detalladamente la cantidad que representaba cada una de las aportaciones: la del Sindicato de Trabajadores Manuales y Administrativos, el descuento de cuotas de seguridad social y la aportación de los maestros por concepto de aumento de sueldo correspondiente a los tres meses. Finalmente se aprobó por unanimidad que la cantidad correspondiente a las cuotas de enero, febrero y marzo por ingreso al ISSSTE se aplicaran para cubrir la demanda de Casa del Estudiante, becas y déficit de la Institución, en la forma que posteriormente se determinaría.
¡Cuánto falta conocer sobre nuestra Máxima Casa de Estudios!
Esta ignorancia es la que ha permitido que se le menosprecie o que se tergiverse su historia para satisfacer vanidades personales o intereses de grupos, ante la actitud indiferente de la comunidad universitaria.
Sé parte de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia (LUMAT). Informes: http://lumat.uaz.edu.mx/; https://www.facebook.com/LUMAT.UAZ; https://twitter.com/LumatUaz.
Docente Investigador de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia. LUMAT
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