Madres trabajadoras de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) solicitaron a la Rectoría que armonice su calendario escolar con base en el oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ya que sus hijos inician clases hasta el 31 de agosto y se les dificulta encontrar la manera de cuidarlos en ese lapso.
“Mientras las actividades laborales y académicas de la UAZ se reanudan desde este momento, las niñas y los niños que cursan educación básica regresarán a las aulas hasta el 31 de agosto. Esto genera un periodo de aproximadamente tres semanas en el que cientos de familias universitarias enfrentamos una pregunta tan sencilla como difícil de resolver: ¿quién cuidará de nuestras hijas e hijos mientras cumplimos con nuestras responsabilidades laborales?”, cuestionaron.
A través de un comunicado, las madres trabajadoras señalaron que, durante estas semanas, algunas personas tendrán que contratar cursos o servicios de cuidado que representan un gasto adicional, precisamente cuando la economía familiar enfrenta los costos del inicio de un nuevo ciclo escolar; otras deben recurrir a familiares o redes de apoyo y algunas más los llevan consigo al trabajo o los dejan solos en casa.
Manifestaron que esta situación tiene consecuencias económicas, laborales, familiares y emocionales, además de que incrementa una carga que continúa recayendo desproporcionadamente sobre las mujeres, muchas de las cuales enfrentan diariamente una doble e incluso triple jornada.
En ese sentido, indicaron que cualquier ejercicio de planeación y armonización de calendarios debe respetar plenamente los periodos, derechos y condiciones laborales estipulados en los Contratos Colectivos de Trabajo de los sindicatos de la BUAZ, y para ello la universidad realiza una planeación responsable que haga compatibles, hasta donde sea posible, las necesidades institucionales, los derechos contractuales y las responsabilidades de cuidado.
“Una institución educativa no puede hablar de igualdad, perspectiva de género, derechos de las infancias y corresponsabilidad en los cuidados únicamente desde el discurso. Esos principios deben reflejarse también en sus decisiones administrativas”.
Preciaron que no solicitan dejar de cumplir sus responsabilidades laborales, sino que haya condiciones razonables para poder cumplirlas sin tener que elegir entre su trabajo y el cuidado de sus hijas e hijos.
Por ello, hicieron un llamado a la Rectoría, al Consejo Universitario y a las instancias competentes para establecer durante este periodo medidas razonables de sensibilidad y flexibilidad, siempre dentro del marco de nuestros derechos laborales y contractuales.
“Queremos cumplir con nuestra institución, como lo hemos hecho siempre. Pero también queremos hacerlo con la tranquilidad de saber que la institución a la que dedicamos nuestro trabajo comprende que detrás de cada trabajadora existe una vida, una familia y responsabilidades de cuidado que no desaparecen por disposición de un calendario. Una Universidad verdaderamente humana no obliga a escoger entre trabajar y cuidar. Planea, escucha y construye condiciones para que ambas responsabilidades puedan coexistir dignamente”, concluyen.



