Con esta entrega se concluye la revisión histórica de uno de los temas muy sentidos de la base estudiantil y con el que aún tenemos una deuda histórica, el pase automático de los estudiantes preparatorianos de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) a la Escuela de Medicina Humana (EMH), demanda que por años fue presentada ante el Consejo Universitario (CU), atendida favorablemente en el momento y que a la larga se constituyó en un detonador de la movilización masiva de estudiantes en un hecho histórico.
En la reunión del 5 de noviembre de 1975 del CU, se informó que el Consejo Técnico de la EMH acordó que se permitiría a los alumnos de primer año dos inscripciones al mismo grado (dos materias), lo que permitiría una mayor apertura de la escuela en lo referente a las nuevas plazas, por lo que solicitó al CU la ratificación de dicha medida.
Se cuestionó la medida, destacando que los alumnos estarían en desventaja y que era injusta, que no solo se debía poner en duda a los alumnos, sino también a la escuela y a los maestros; se hizo el exhorto para que se investigaran los motivos por los cuales los alumnos no se promovían del primer grado al segundo.
Por su parte, la escuela precisó que no era solo en la materia de Anatomía en la que se encontraban reprobados, sino que eran varias. Se manifestó que faltaba información para poder conocer las causas por las que los alumnos no se promovían ni presentaban examen, que se requería identificar dónde estaba el cuello de botella y buscar la solución al problema.
En los artículos 152, 153 y 154 del Estatuto General de UAZ se establecía el número de exámenes a que tenía derecho un alumno, así como su permanencia en la escuela; al respecto se enfatizó que eran presiones innecesarias, ya que no proporcionaban bases evolutivas, que se debía buscar la forma de solucionar el problema de la EMH, se propuso el sistema de enseñanza abierto a fin de que los alumnos presentaran los exámenes cuando quisieran, siempre y cuando cursaran la materia.
Un Consejo preguntó en qué grado se presentaba la mayor incidencia de reprobados y en qué materias, a lo que la respuesta fue Anatomía, Histología y Embriología, materias que correspondían al primer grado; se informó que lo que sucedía era que los alumnos no presentaban el examen, lo que en ningún caso se impedía.
Se enfatizó que la mayor incidencia de reprobados era en Anatomía, en atención a que los métodos de enseñanza eran antipedagógicos y que los alumnos con criterio subjetivo llegaban a considerarse no capacitados para presentar los exámenes de la materia. Se propuso que los alumnos de la EMH tuvieran dos oportunidades de inscripción, durante dos años consecutivos al mismo grado, con la imposibilidad de inscribirse una tercera ocasión, y que no se impidiera el derecho de presentar los exámenes que correspondían al ciclo, para que los presentaran cuando estuvieran capacitados –propuesta que se consideró correcta y que a la postre se aprobó e implementó–, pero que debían analizarse las causas que determinaban esa situación.
Otro sector pensaba que de momento lo que había que buscar era la forma de resolver el problema del ingreso de los alumnos de la Preparatoria a la EMH y que, si se requerían reformas al Estatuto General de la UAZ, había que realizarlas a través del procedimiento que los mismos establecían.
El rector planteó que el problema del ingreso a la EMH tenía dos soluciones: una inmediata, que resolviera el problema de los alumnos en la generación en curso, y que se debía definir en la reunión vigente, y otra que requería una reglamentación posterior. Propuso como solución provisional, exclusivamente para el año lectivo en curso, la propuesta que se había considerado como correcta. También se propuso la aplicación de cursos especializados en aquellas materias en las que se presentaba la mayor incidencia de reprobación, con carácter obligatorio y presentar el examen.
Puestas a consideración, las propuestas fueron aprobadas para su aplicación en el año lectivo en cuestión, con la premisa de que para los años subsecuentes se debería legislar. Se solicitó también que se impartieran a los alumnos reprobados de la EMH cursillos intensivos con el objetivo de prepararlos para el examen correspondiente y que lograran promoverse. Después de los acuerdos, se propuso hacer del conocimiento de la comunidad universitaria las decisiones adoptadas por el CU.
El 23 de octubre de 1976, mediante un desplegado, el Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad manifestó que orientaría sus luchas a promover todo aquello que fomentara las condiciones requeridas para una educación democrática y popular, oponiéndose en consecuencia a las aspiraciones de aquellos que suponían que la educación elitista podía ser implementada como un patrimonio exclusivo. En ese sentido, se invitó a la planta de profesores de la EMH a un intercambio de puntos de vista ante la comunidad universitaria, en torno a las objeciones que planteaban a la solicitud de plazas para los alumnos de la Escuela Preparatoria, el 25 de octubre a las 20:00 horas en el Salón del Consejo Universitario.
Parecía que al fin el problema del pase automático a la EMH se había resuelto. Pero la cerrazón de las autoridades de la escuela originó un nuevo movimiento de los aspirantes, quienes el 9 de noviembre de 1976 se declararon en huelga de hambre en el portal de Rosales. Fueron apoyados por la mayoría de los estudiantes de la universidad. Un día después, el CU en reunión aprobó el ingreso a la EMH por la vía del pase automático.
La planta de profesores de la escuela, en pleno desacato, se declaró en paro indefinido como protesta al acuerdo tomado por el Consejo. El problema que se había resuelto mediante el diálogo, a la postre se convertiría en el detonador del movimiento de 1977, en el que la UAZ experimentó la crisis más severa de su historia: las direcciones de las Escuelas y la Rectoría fueron tomadas por asalto el 10 de enero de 1977 por los integrantes de la denominada Alianza Universitaria que más tarde impondría una Junta de Gobierno. El rector Jesús Manuel Díaz Casas renunció a su puesto y, contraviniendo los Estatutos Universitarios, se designó al Dr. José de Jesús Martínez Estrada como rector interino, el encargado del despacho de la Rectoría, Lic. Jorge Eduardo Hiriartt Estrada trataba de mantener la legalidad y operatividad de la institución en un caótico año.
¡Cuánto falta conocer sobre nuestra Máxima Casa de Estudios!
Esta ignorancia es la que ha permitido que se le menosprecie o que se tergiverse su historia para satisfacer vanidades personales o intereses de grupos, ante la actitud indiferente de la comunidad universitaria.
Se parte de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia (LUMAT). Informes: http://lumat.uaz.edu.mx/; https://www.facebook.com/LUMAT.UAZ; https://twitter.com/LumatUaz.
(1) Docente Investigador de la Unidad Académica de Ciencia y Tecnología de la Luz y la Materia. LUMAT



