Integrantes del grupo organizador del Plan Zacatecas 2027-2033, impulsado por el diputado federal de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, convocaron a la sociedad zacatecana a participar en una convención estatal el próximo sábado 25 de abril en el Ágora de Fresnillo, donde se presentará y debatirá el documento de desarrollo que busca posicionar al estado dentro de los grandes proyectos de inversión federal.
Raymundo Cárdenas Hernández anunció que tras la convención el grupo adoptará la denominación de convencionistas para recorrer el estado y difundir el plan, con el objetivo de que el pueblo de Zacatecas vaya a las elecciones de 2027 «con un documento en la mano para sacar los compromisos de los gobernantes a todos los niveles», sin importar de qué partido surja el próximo gobernador.
La convención fue pospuesta luego de que la fecha original, el 28 de marzo, coincidió con la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a los municipios de Sombrerete y Pánfilo Natera.
El documento fue construido en diez mesas temáticas durante los últimos tres o cuatro meses, con ejes que van desde desarrollo agropecuario, agua y medio ambiente, migración, transparencia y rendición de cuentas, igualdad sustantiva y violencia contra la mujer, salud, educación, ciencia y tecnología, hasta seguridad, recordó el académico.
José Santos Cervantes aclaró que el encuentro del 25 de abril no será una ratificación automática sino un espacio abierto a modificar el documento. «Si los convencionistas dicen no, nos sirve ese plan, simplemente no pasa y tenemos que corregir, quitar o poner lo que sea necesario. La convención es la que va a determinar también si es realizable o no», dijo.
Cárdenas Hernández destacó entre las propuestas concretas: el desarrollo de una industria petroquímica aprovechando los gasoductos que cruzan el estado, la producción de paneles solares con materiales locales, y la construcción de cadenas de proveeduría ligadas a las empresas mineras que ya están instaladas en la entidad. «Zacatecas necesita un plan de gobierno que el pueblo haga suyo», subrayó.
Sobre la petición del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FRCM), que mantiene la exigencia de sacar los granos del TMEC, Cárdenas reconoció la complejidad de confrontar a Estados Unidos en ese terreno, aludiendo a que México importa el 75 por ciento de su gas natural de ese país, lo que limita el margen de negociación de la presidenta Sheinbaum.
Ante la denuncia de que el precio de compra del frijol bajó de 27 a 16 pesos por kilo y de que continúan las bodegas llenas con grano del ciclo anterior echándose a perder, Javier Calzada aclaró que el mecanismo de precios de garantía no implica la compra de toda la producción sino de alrededor del 30 por ciento, suficiente para que el precio de mercado no colapse, y propuso que el gobierno estatal aporte recursos en concurrencia con la federación. Estimó que con 54 millones de pesos estatales habría sido posible mantener el precio en 27 pesos.
Los recientes señalamientos oficialistas a diputados federales por las protestas en torno al acopio de frijol, que derivaron en una exigencia de disculpa pública por parte de Ramírez Cuéllar, también fueron abordados en la conferencia. Ante la pregunta de si eso perjudicaría a la convención, los organizadores lo descartaron, defendieron la trayectoria política del diputado y se sumaron a la exigencia de una auditoría al programa de acopio.



