En 2025 las exportaciones de México a EUA fueron 534,874 millones de dólares y el comercio bilateral de mercancías con EUA fue de 872,834 millones de dólares y pasamos a ser el primer socio comercial de dicho país. México tiene superávit de comercio exterior y ello no se ha traducido en gran crecimiento de la economía, la cual solo creció en 0.6%. En diciembre de 2025 el intercambio comercial con EUA de México fue de 70,521 millones de dólares, mayor al comercio de Canadá con EUA en dicho mes fue de 57,286 millones de dólares y del comercio con China que fue de 29,492 millones de dólares y sin embargo, la economía mexicana no crece. Las que ganan en ese comercio bilateral son las empresas transnacionales que comandan dicho proceso, las cuales trabajan con alto componente importado, por lo que no se genera efecto multiplicador interno.
En diciembre de 2025, las exportaciones de México a EUA crecieron a una tasa anual de 8% y en cambio las importaciones que México realizó de dicho país crecieron 14.6%, lo que refleja que el país ya ha cedido a las presiones del gobierno estadounidense de comprarle más, lo que ha reducido el superávit de comercio exterior que se tiene con EUA en 3.1% respecto a diciembre de 2024. De hecho, datos de la Oficina del Censo de EUA, ya colocan a México como el mercado más grande del mundo para Estados Unidos. A noviembre de 2025 su relación comercial con México significó el 15.6 % del total, siendo nuestro país su principal mercado para sus exportaciones, lo que el gobierno mexicano acepta a costa de afectar a los productores nacionales.
El déficit comercial de EUA con México en 2025 fue de 196,913 millones de dólares, 14.82 % más que los 171,491 millones de dólares de 2024, como consecuencia que las exportaciones mexicanas se favorecieron de los aranceles que EUA estableció a las importaciones de China. Sin embargo, en diciembre de 2025 ya se presenta una tendencia decreciente del superávit mexicano, lo que afectará a la economía nacional. El superávit comercial que México tiene con EUA seguirá disminuyendo, pues el gobierno de EUA ha señalado que en la revisión del T MEC le obligará a México que le compre más y le venda menos. El problema se acentuará, pues el gobierno sigue apostando a dicho acuerdo comercial y a la estrategia fallida de crecer en torno a exportaciones y no tiene política económica para impulsar un crecimiento hacia el mercado interno, sustituyendo importaciones agrícolas y manufactureras y aumento del empleo formal.
El gobierno de EUA a pesar de los aranceles establecidos a las importaciones, vio incrementado su déficit comercial total en 2025 respecto a 2024 a un nivel de 1.24 billones de dólares, lo que junto a los problemas que enfrentará por el alza del precio internacional del petróleo a raíz de su guerra contra Irán, lo llevarán a acentuar sus posiciones comerciales y de fuerza frente al resto del mundo para obtener mejores condiciones para incrementar sus exportaciones y reducir importaciones, como el déficit de comercio exterior e impulsar su dinámica económica. Por consecuencia, no es de esperar que México reciba buen trato de EUA en las negociaciones en el T MEC. EUA ha señalado que incluirá normas regionales de origen, para favorecer a su país, así como limitar las inversiones de China en la región. Además, ellos están por que se abra Pemex, la CFE y los minerales críticos a los inversionistas de su país.
Los tiempos por venir no serán benéficos para la economía nacional y mundial, y el gobierno no deberá escudarse de que la problemática viene de fuera. La situación que el país enfrenta de bajo crecimiento, menos industria, menos producción de granos básicos, creciente endeudamiento y del empleo informal, así como desigualdad de la riqueza y del ingreso, es resultado de las políticas económicas que se han privilegiado, por lo que no habrá capacidad de hacer frente a los embates provenientes de EUA y del entorno internacional.
La economía mexicana no crecerá en 2026 como ha señalado Hacienda, Banxico y los organismos financieros internacionales. Con las altas tasas de interés, el dólar barato y la austeridad fiscal no se contrarrestarán los mayores costos derivados del alza del precio internacional del gas y la gasolina internacional, todo lo cual actuará contra la producción y el empleo nacional y se acentuará el contexto de estancamiento con inflación, así como los problemas de insolvencia que desestabilizarán al sector bancario, todo lo cual comprometerá la estabilidad cambiaria que defiende Banxico.



