La Universidad Tecnológica de Zacatecas (Utzac) hace un llamado a la dirigencia del SUTUTEZ para abandonar las vías de hecho y retomar el camino de la legalidad. El actual cierre de las instalaciones es un acto irregular que carece de validez jurídica, ya que no se respetó el debido proceso ni los tiempos que exige la normativa laboral vigente.
Es imperativo aclarar que la Universidad no mantiene adeudo alguno con el sindicato. A la fecha, se ha cumplido estrictamente con la totalidad de las prestaciones establecidas en el Contrato Colectivo de Trabajo. Incluso, la Utzac destaca como la única institución de su subsistema que realizó el pago del incremento salarial en 2025, demostrando voluntad y orden administrativo.
Aunque el derecho de huelga está plenamente garantizado por nuestra Constitución, su ejercicio debe sujetarse estrictamente a las reglas de la Ley Federal del Trabajo. El Artículo 450, establece que un paro solo es legal si busca beneficios colectivos y nunca la destitución de un funcionario; al perseguir fines ajenos a la ley, como pugnas personales, la huelga se declara inexistente bajo el Artículo 459.
Además del objeto ilícito, la dirigencia sindical omitió el procedimiento jurídico correcto para suspender labores, incurriendo en graves faltas procesales.
Ante la evidencia de que el procedimiento no se realizó conforme a la ley y la confesión pública de que el objetivo es político, la Utzac ha iniciado los trámites para solicitar la Declaración de Inexistencia del paro ante la autoridad competente.
Asimismo, se han recabado pruebas sobre la coacción ejercida contra estudiantes, a quienes la dirigencia sindical ha exigido realizar «guardias» forzadas bajo la amenaza de que «no se van a largar a sus casas», vulnerando sus derechos humanos y educativos.
Las demandas laborales legítimas (seguridad, herramientas, pagos) ya han sido atendidas o tienen una ruta de solución técnica; mantener el cierre por el capricho político de una persona pone en riesgo el patrimonio de todos.
La rectora, Violeta Cerrillo mantiene la disposición de establecer una mesa abierta y pública, si la representación sindical se sigue negando, confirma que su interés sigue siendo personal y no colectivo, que su lucha es en beneficio de unos cuantos y no para la universidad en su conjunto.



