La política neoimperialista de Donald Trump obedece a que Estados Unidos ha perdido la hegemonía económica y financiera mundial, de manera que ahora recurre a medidas hipernacionalistas para mantener el poder, afirmó Daniel Villafuerte Solís, investigador del Centro de Estudios Superiores de México y Centroamérica (Cesmeca).
Durante la conferencia virtual “Neoimperialismo MAGA de Trump. Su impacto en el mundo”, impartida a estudiantes de Economía de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), explicó que la principal fuerza de la economía estadounidense había sido mantener un sistema financiero y un aparato militar que permite el control de otras naciones.
“El movimiento MAGA impulsa un proyecto marcado por el racismo, el supremacismo blanco y es un programa que excluye y estigmatiza amplios sectores de la población, no solo a los inmigrantes, sino a otros que se oponen a su ideología”, expuso.
En consecuencia, dijo que en este momento se construye una visión de mundo con una fuerte carga racial en la que Estados Unidos es visto como una nación blanca con un destino manifiesto.
Villafuerte Solís detalló que la fe del ultranacionalismo del movimiento MAGA se nutre de un radicalismo blanco, la adoración de la expansión imperial del pasado y la glorificación de la violencia extrema, el racismo y un “patrioterismo” e ideología patriarcal.
Comentó que el movimiento MAGA presenta características de un neofascismo en donde la violencia es un elemento central que se observa, por ejemplo, en la eliminación de recursos financieros para programas sociales, universidades y salud, y en su lugar destina más recursos a la militarización. A nivel externo, agregó que eso se expresa en el apoyo de miles de millones de dólares para Israel y Ucrania, que mantienen una guerra con un alto costo de vidas humanas.
Desde su perspectiva, la era de la globalización neoliberal ha entrado en una crisis profunda, sobre todo después de la pandemia del covid-19, ya que rompió la cadena de suministros esenciales que posibilitaban el funcionamiento del sistema.
Según Villafuerte Solís, “esta crisis se ha profundizado, lo que lleva a generar un nacionalismo económico: Rusia, China, Gran Bretaña, ahora Estados Unidos e incluso México buscan mayor participación estatal en la economía para tratar de disminuir la dependencia a Estados Unidos”.
En ese escenario, refirió que es importante que la academia reactive la discusión en las universidades de México y genere alternativas a la visión geopolítica de sometimiento de las naciones a los designios de Estados Unidos.



