Padres de familia de la escuela González Ortega, en la capital del estado, tomaron las instalaciones de este plantel para exigir la restitución de un docente a quien separaron de su trabajo frente a grupo de manera injusta, por la queja de una madre que se negó a cumplir con los lineamientos y reglas escolares establecidas para su grupo.
Advirtieron que no liberarán la escuela hasta que las autoridades resuelvan la situación laboral del docente, o bien hasta que la Secretaría de Educación envíe otro profesor permanentemente.
Expusieron que, debido a varias circunstancias en años anteriores, los niños tenían rezago escolar, de manera que los padres le dieron la confianza al profesor para establecer medidas disciplinares y un reglamento escolar.
Sin embargo, una madre se quejó ante la Secretaría de Educación de Zacatecas (Seduzac) y el docente fue separado sin previo aviso, lo que tiene repercusiones en los alumnos porque ahora solo son atendidos ocasionalmente por el subdirector.
Desde su perspectiva, las reglas que había establecido el docente eran convencionales, es decir, de disciplina y de convivencia, y aparentemente la queja fue por la manera de tratar a uno de los niños, pero aseguraron que nunca hubo ninguna forma de violencia como lo dice su madre.
Mencionaron que esa madre ha interpuesto recursos ante varias instancias y su postura es que el maestro sea retirado de la escuela, aunque el resto de los padres considera que su trabajo es adecuado.
El problema reside en que los niños ya se encuentran en sexto grado, y debido a que desde quinto estuvieron en una situación irregular, es necesario que desarrollen competencias para la secundaria, pero a pesar de ello no se ha resuelto la situación.
Mencionaron que la postura del director es que no puede hacer nada hasta que concluya el procedimiento legal que se realiza en la Seduzac, pero desde su perspectiva es necesario que retorne el maestro porque tiene conocimiento sobre el grupo y la manera de sacarlos adelante.



