Usuarios y representantes de ligas que hacen uso de la Unidad Deportiva Benito Juárez denuncian que el Ayuntamiento de Zacatecas se ha deslindado de la tarea de recolectar la basura generada en este espacio deportivo, argumentando que se trata de un espacio administrado por el gobierno estatal. Señalan como contradictorio que la Policía Municipal sí ingresa de manera frecuente para retirar y sancionar a personas por consumo de alcohol dentro de las instalaciones.
De acuerdo con testimonios, deportistas y representantes de ligas sostuvieron reuniones con el hoy alcalde de la capital, Miguel Varela Pinedo, durante el proceso de campaña, en las que —afirman— se comprometió a apoyar la rehabilitación y el mejoramiento de la unidad deportiva. Sin embargo, una vez iniciada la administración municipal, el edil se deslindó del tema, argumentando que la responsabilidad corresponde al Gobierno del Estado.
Las consecuencias de ese deslinde se reflejan en una gran acumulación de basura en áreas comunes y cercanas a los campos, expresaron personas que frecuentan el complejo.
Indicaron que el argumento de falta de competencia municipal resulta inconsistente, ya que la Policía Municipal sí ejerce funciones de vigilancia y aplicación de sanciones administrativas.
Los usuarios entrevistados advirtieron que la acumulación de basura no es solo un problema visual, sino que genera taponamientos, deterioro de la infraestructura y riesgos sanitarios. Recordaron que en anteriores administraciones existían acuerdos con el municipio para la recolección de residuos, por lo que lamentaron que el desacuerdo entre autoridades municipales y estatales esté afectando un servicio que antes sí se asumía.
En ese contexto, también externaron una crítica a las prioridades en la inversión pública deportiva, al señalar que mientras las ligas de fútbol tienen que lidiar con una saturación de canchas constante ante la falta de espacios suficientes, el Gobierno del Estado ha destinado millones de pesos a la construcción de gimnasios, cuya capacidad y demanda —afirmaron— es menor frente al volumen de usuarios que se concentran en las escasas canchas de futbol de la zona metropolitana.



