Debo reconocer que mi sarcasmo es a veces sobrado y muchas veces punitivo, pero, ante todo, siempre reconsiderar que la gente tiene derechos y quehaceres a los cuales les echa toda imaginación y querencia y en este caso es la del escritor que toda la ciudad quiere y mucha otra gente en el país: Juan José Macias, coorganizador responsable de algunos de los detalles esenciales del festival internacional de poesía Ramon López Velarde.
Antier se le culpó de todo y es preciso reconsiderar que no hubo moderación y que su prestigio y obra sólida como escritor siempre estará a salvo de consideraciones exhaustivas en las que se quiere responsabilizar del responso o la diatriba, por ello, es preciso aclarar que una cosa es el pitorreo y otra la crítica sana.
No es la primera vez que escribo acerca de este singular escritor muy visible en la vida literaria y pictórica de la hermosa ciudad zacatecana, siempre me he referido de su altura moral, de su paciencia para tratar a las personas y de su acentuado amor a la población toda, pues en su literatura tiene la protección, la circulación, la curación para los males, pues hay templanza en su haber y deber y sobre todo: gran sentido común y talento, pues su dominio del lenguaje castellano es asombroso y lleno de búsquedas auténticas y prácticas libertarias.
En mis estadías en la capital zacatecana siempre encontramos en él, alivio a muchas broncas, me dio trabajo como corrector de estilo para la revisión de tesis de egresados del IPN o de otras áreas profesionales educativas, siempre con mucho tino, limpió mi forma de escribir a límites asombrosos, me ayudó en muchísimas ocasiones en que no encontraba trabajo en una ciudad entrañable a la que he admirado y estudiado con peculiar acento y curiosidad, pude participar en muchas reuniones realmente inolvidables de muchos escritores y artistas en sus centros culturales independientes y siempre quedé asombrado por la armonía colectiva y el gran respeto entre ellos y ellas mismas. -me recibió en incontables ocasiones mientras huía de pleitazos hogareños o procesos de policías o pugnacidades políticas, siempre atento, solidario; eso nunca se olvida-.
Siempre hemos considerado que Zacatecas es de los estados nacionales mas productivos y ejemplares en el panorama literario, pictórico, musical, político y humanista y que se debe principalmente a su gran causal humano y ecuanimidad y para ellos hay curación y salud, protección y equilibrio dinámico, cambios, reconciliaciones -la comunicación consigo mismo- y es la templanza, el arcano xiiii , el nuevo mensajero de la gracia, el paso de una frontera a la otra, el buen sueño premonitorio de la perfección y el flujo de las energías.
No es choro: es lo que sale en una lectura acerca de la energía poderosa de este singular escritor que sigue al ángel colectivo que representa el orden, el equilibrio, es decir, el temple, la adaptabilidad, la armonía y diplomacia y en este caso, ser orgulloso coordinador de un festival que, entre luces y sombras, sale y se revalora, se cura así mismo y se evalúa, aun con la crítica sarcástica o desmedida.
Los poetas potosinos le reiteramos a Macias y a su amigo Burciaga y a su gran banda zacatecana, el fulgor de la admiración y la reconsideración -reconversión que agrupa ideas para reordenar nuevamente las visiones de los hechos y las acciones- y recordar que siempre hemos sido la unión de lo interior con lo exterior, el afecto reciproco, la asociación de ideas y el equilibrio de las fuerzas vitrales que nos empuja a escribir y conviene acordar a las cosas en su justa proporción, pues mi exageración destruye la virtud, ya que el equilibrio es la base de la paz espiritual y el trabajo diario con los círculos cercanos.
Dice su vibra desde lejos: auxíliense suavizando desinteligencias, concretar el afán decididamente, pero sin dañar al prójimo y la hostilidad mutua cederá. Extraer de lo aparentemente incoherente el fondo de la verdad: Macias como un personaje sereno de espíritu, conciliador y adaptable a las circunstancias, es la persona ideal encargada de apaciguar los ánimos y lograr que todo permanezca en su sitio: la rebeldía contínua.
Que no dirige ni gobierna, simplemente escucha y retiene, lima asperezas y procura el bien de todos y sin emplear estrategias de seducción o ambición y efectivamente es muy paciente y soporta embestidas para no perder o ganar aun en circunstancias lamentables.
Gracias Juan José Macias, la problemática del delito grave de los saqueos presupuestales no está en el ámbito fraterno de tu actividad cotidiana, mas bien eres siempre esa fraternidad y accionar sintiendo la corazonada que desde muy niño tuviste para alcanzar el grado de tolerancia y que tu claridad psíquica y plasticidad para adaptarse a las nuevas personas o circunstancias imprevistas, está siempre a salvo y a buen resguardo: tu buena fama de poeta y triunfador es siempre reflejo de la templanza, esa que has sabido ponderar para continuar con la sabiduría y las acciones cotidianas.
Las que todos, siempre, hemos admirado, pues eres el poeta de todos.
El máximo poeta de siempre.



