El día de ayer, la docente Dulce María Flores, del área de Cultura Física y Deporte de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), tomó las instalaciones del campus Siglo XXI para exigir una recategorización y asignación de materias que le corresponden.
Verónica Aguilar Vázquez, integrante del Grupo de Acompañamiento a las Mujeres Universitarias, informó que en las mesas de negociación recientes para este procedimiento no se le entregó su constancia de asignación y entonces no puede acceder a su carga de trabajo para el próximo semestre.
Luego de iniciada la manifestación, funcionarios de la institución le convocaron a una mesa de diálogo y “esperamos que pueda avanzar satisfactoriamente, ya que el secretario académico reconoció que habían tenido un error al no notificarle a la maestra los avances de su proceso”.
Además, refirió que esta maestra ha padecido de situaciones en contra de sus derechos laborales desde hace dos años, de manera que este tema avanzó de un asunto laboral a un problema de discriminación y violencia de género.
Aguilar Vázquez señaló que incluso las autoridades universitarias habían manifestado que la docente era excluida porque su imagen resultaba incómoda para la proyección de la unidad académica, lo que evidencia que el problema de fondo es la discriminación de que ha sido objeto.
Asimismo, expuso que esta docente apoyó a estudiantes en una denuncia por acoso sexual y eso fue lo que originó el contexto de hostigamiento laboral durante estos últimos años hy ahora ha detonado en que se le pretenda impedir la asignación de su carga de trabajo.
En ese contexto, exigió entonces que las autoridades universitarias respeten los derechos laborales que la docente ha conquistado luego de evaluarse en diversas materias y cumpliendo con la normatividad de la institución.
Aguilar Vázquez indicó que la docente solicitó apoyo del Grupo de Acompañamiento, a fin de realizar la toma del campus como protesta, por lo que se esperaba una resolución favorable.



