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Miopía del gobierno zacatecano sobre la criminalidad e inseguridad

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Por: BENJAMÍN MOCTEZUMA LONGORIA •

Cuanto más terrenal parezca un comentario, más fácilmente se entiende. Así, al filo de los múltiples bloqueos con los que ayer amaneció Zacatecas, resulta oportuno hacer algunos comentarios sobre la criminalidad y la inseguridad estatal. Por un lado, aflora la liberación de emociones criticonas (no críticas, ni analíticas) y sin alternativas por parte de una derecha frustrada por el creciente rechazo ciudadano; por el otro, las sandeces de un gobierno estatal que no logra elaborar un programa local que se enlace creativamente con la estrategia federal.

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Al expresidente López Obrador se le mal criticó, más allá del cansancio, su metáfora de “abrazos no balazos”. Hasta la fecha, políticos de jerarquía y comentócratas de los monopolios de la comunicación, se atreven a insistir en que AMLO propuso abrazar a los criminales en lugar de combatirlos. Intentaron, sin muchos frutos, masificar una narrativa manipulada que dice todo lo contrario. 

AMLO nunca habló de abrazar a los criminales, ni dejó de combatirlos, las mesas de seguridad que encabezó diariamente se establecieron fundamentalmente con la Secretaría de Seguridad, ejército, marina y guardia nacional. Acción que pareciera contradecir su metáfora de “abrazos”. Pero, no fue así. La mesa de seguridad trató el combate y castigo a la criminalidad privilegiando la protección de los derechos humanos, entre ellos la vida. El “mátalos en caliente” fue desmedido y atentó contra la vida de muchos inocentes. Esa sí fue política de “balazos” de gobiernos neoliberales, de nuestra derecha.

AMLO abogó por una política de “abrazos” a los jóvenes no delincuentes. La palabra abrazos, usada metafóricamente, habla del interés, cariño, protección y amor a nuestra juventud. Reclamó que en USA los jóvenes estén abandonados por sus familias y el gobierno; con sufrimiento, desempleo, sin afecto, amor, protección, sin proyecto claro de vida. Por eso nacieron “los abrazos”, los programas sociales. Atendiendo a los jóvenes se les hacía justicia, también se le arrebataba el “ejército de reserva” a la criminalidad. AMLO dejó cientos de conferencias en las que puede corroborarse que nuestra derecha corrupta y corruptora, hasta la fecha, nos miente y nunca se ha sumado a la cruzada por la seguridad y el bienestar de los jóvenes.

En artículos publicados durante el sexenio de AMLO señalé, una y otra vez,  que la seguridad debía combatirse en todas las esferas sociales; en los tres niveles de gobierno, los tres poderes; que el problema principal de México no era la corrupción, que ésta y el narcotráfico eran maneras de succionar riqueza de México, acumularla y concentrarla como capital en EEUU. Por eso, también debería combatirse en la esfera internacional. Porque la inseguridad es promovida por la economía y la política de las actividades ilícitas de los Estados Unidos, donde se encuentra el 70 por ciento del mercado de drogas del mundo, monopolizado por organismos gubernamentales y un lavado de dinero por sus propios bancos; a eso se le suma el mercado negro de todo tipo de armas que fluyen de USA a México.

Con Claudia Sheinbaum se reforzó la persecución del delito, desarticulando parte de la estructura criminal. La presidenta aprovecha a su favor los hipócritos reclamos del gobierno gringo, exigiendo que el país del norte detenga el mercado negro de armas, disminuya el consumo de drogas. Contrario a su cantaleta, a EEUU debe preocuparle que en México se esté combatiendo exitosamente al crimen organizado porque significa pérdidas económicas para ellos.

La política imperialista de Estados Unidos tiene una elevadísima cuota de chantaje, presiones diplomáticas, económicas y mediáticas, pretextos y de uso de la violencia, pero siempre que ésta última se produzca lejos de su territorio. En realidad, la economía subterránea e ilícita del vecino país es la principal patrocinadora de la violencia y la inseguridad en México. Sus reclamos son hipócritas y persiguen propósitos injerencistas.

La lucha entre cárteles es la lucha por la monopolización de la producción, el trasiego y la distribución de drogas en condiciones en que el mercado de consumo fija las reglas. Su combate dentro de México, y la falsa guerra de Trump contra el narco, endurecen esas reglas y encarece el precio del producto ilegal.

Siendo zona comunicacional clave, Zacatecas disfruta momentos de paz y seguridad o sufre los momentos de aparatosa violencia que tiene su hipocentro en otras regiones. Si el Gobierno Federal sigue combatiendo los hipocentros, los tentáculos dejarán de moverse aquí. Dicho de paso, es evidente que el gobierno zacatecano camina a ciegas y sin una estrategia realmente estatal, depende de lo que sucede en el país. Los momentos de mayor tranquilidad local no son, como dice Ricardo Monreal, obra de su hermano David, que poco o nada entiende de esto, es resultado de la política federal. Mayor seguridad habría si se pusieran las pilas para entender y actuar.

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