Padres de familia de la escuela Adolfo López Mateos, en el municipio de Guadalupe, se manifestaron este viernes para exigir que las autoridades no admitan a un alumno con antecedentes de violencia escolar grave que en semanas anteriores fue expulsado del plantel Eulalia Guzmán Barrón.
Miriam Galván, madre de familia, informó que el niño en cuestión es un riesgo para sus hijos por su conducta violenta, ya que en la otra escuela mató unos gatitos y constantemente golpeaba a sus compañeros, por lo que requiere de atención especial.
Comentó que han pretendido ingresar al niño a otras escuelas, pero en ninguna lo han aceptado y “ahora lo quieren meter aquí y no queremos porque tiene muchas acusaciones y problemas de conducta”.
Refirió que hay la indicación de las autoridades escolares de que el niño acuda a esta escuela a partir del próximo miércoles, pero la inconformidad es porque sería un riesgo para la seguridad de sus hijos.
Galván expuso que, en efecto, el niño tiene derecho a la educación, pero debido a sus antecedentes de violencia que son graves lo que se propone es que se le brinde atención en una escuela especial para él.
“El niño merece una atención especial, no una atención como a los demás porque requiere una atención diferente, pero aquí no. La secretaría debería ver que necesita atención especial con psicólogos, psiquiatra, entre otros”.
Reiteró que el niño mató gatitos y frecuentemente violentaba a sus compañeros y nadie puede asegurar que en este plantel no haga lo mismo debido a que es evidente que tiene problemas de comportamiento.
Ante esa situación, Galván exigió que, por seguridad de toda la comunidad en la escuela Adolfo López Mateos, el niño sea turnado a un plantel especial en donde haya un proceso educativo acorde a sus necesidades.



