Durante décadas, el sector salud en México estuvo marcado por el manejo deficiente y la corrupción sistemática. La Auditoría Superior de la Federación detectó año con año miles de millones de pesos desviados por los estados, recursos federales destinados a medicamentos y hospitales que terminaron en cuentas ajenas mientras los pacientes padecían la escasez en carne propia. Los gobiernos anteriores a la actual transformación convirtieron el derecho a la salud en negocio de unos cuantos: distribuidores favorecidos monopolizando licitaciones, hospitales vacíos de medicinas, sobreprecios escandalosos y complicidad política. Este saqueo histórico obliga explicar la decisión del presidente López Obrador de cancelar licitaciones corruptas, romper con las «mafias» de la distribución y emprender una reforma profunda en la compra y abasto de medicamentos. Fue un golpe, sí, pero necesario para desmontar el sistema corroído.
Con la llegada de la doctora Claudia Sheinbaum, ese esfuerzo empieza a rendir frutos. Su gobierno destinó 284 mil millones de pesos en compra consolidada, adquiriendo el 96 % de las claves necesarias para surtir IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar y hospitales de la Secretaría de Salud. No son promesas vacías: en solo dos meses se recibieron 416 millones de piezas médicas, 60 % más que en el bimestre anterior. Además, la ciudadanía puede verificar la existencia y destino de los medicamentos en tiempo real mediante los portales públicos entregamedicamentos.salud.gob.mx y monitoreocompra.salud.gob.mx.
Pero Sheinbaum no se detuvo ahí. Lanzó las Rutas de la Salud, un modelo de distribución mensual que entrega kits completos con 147 medicamentos esenciales a más de 10,000 clínicas, garantizando abasto en las comunidades más lejanas. También activó las Farmacias del Bienestar, donde cualquier mexicano puede recoger gratis sus medicinas, y las brigadas de Salud Casa por Casa, que acercan atención a adultos mayores y personas con discapacidad. Paralelamente, farmacéuticas como Bayer, AstraZeneca y Boehringer anunciaron inversiones millonarias —más de 12 mil millones de pesos— para producir en México, fortaleciendo la soberanía sanitaria y generando miles de empleos.
En Zacatecas, los avances en salud se han venido consolidando. Desde 2021, el gobernador David Monreal impulsó la federalización del sistema al sumarse al IMSS-Bienestar, lo que significó certeza laboral y mejores condiciones para miles de profesionales de la salud. Este esfuerzo se vio refrendado el 19 de agosto de 2025, con el banderazo de las Rutas de la Salud, que consolida la entrega mensual y completa de medicamentos a las 151 clínicas del estado, desterrando los abastos parciales o intermitentes. Además, se inició la construcción del Hospital Regional de Guadalupe, un proyecto de tercer nivel con 216 camas censables, 42 especialidades médicas y equipamiento de última generación como tomógrafos, mastógrafos y rayos X, que beneficiará a más de 319 mil personas de Zacatecas y estados vecinos. Esta obra emblemática se levanta sobre Vialidad Siglo XXI, en un terreno de siete mil metros cuadrados, con una inversión superior a los 3 mil millones de pesos en infraestructura y mil millones en equipamiento, generando más de dos mil empleos directos durante su construcción.
Estos avances contrastan con lo que hacen los opositores: estrategias mediáticas y promesas incumplidas que buscan engañar, no resolver. El alcalde capitalino panista, por ejemplo, prometió en campaña un supuesto seguro de gastos médicos que nunca cumplió, dejando en evidencia que sus propuestas solo fueron discurso vacío. Por su parte, Movimiento Ciudadano montó un consultorio dentro de su propio comité estatal, queriendo simular que con acciones aisladas se resuelve un problema que nació precisamente por los desvíos y la corrupción de los gobiernos anteriores. Lo cierto es que el desabasto no se originó por falta de voluntad, sino porque se tuvo que desarticular la red de negocios que lucraba con la salud del pueblo; por eso el gobierno federal abrió nuevos canales de compra, transparentó licitaciones y puso en marcha una estrategia integral de distribución. Frente a esas medidas estructurales, lo de MC y el PAN no son más que maniobras mediáticas para confundir a la gente.
La verdad es evidente: se está corrigiendo el desastre heredado en el sistema de salud. Con inversión histórica, compras transparentes, distribución eficiente, infraestructura hospitalaria avanzada y médicos con derechos, se están sentando las bases de un cambio profundo. Apenas la semana pasada inició el nuevo esquema de abasto completo y mensual en Zacatecas y otros estados, por lo que todavía falta camino por recorrer, pero ya se avanza con pasos firmes. Y Zacatecas no será la excepción: en muy poco tiempo todas y todos tendrán acceso a su medicamento completo, sin excusas ni pretextos. Quienes antes veían la salud como botín hoy se quedan sin argumentos, porque ahora hay un gobierno que trabaja para que el derecho a la salud se convierta en realidad.



