Juan Carlos Dávila Arteaga, presidente del Consejo de Administración de la Gran Alianza de Industriales de la Masa y la Tortilla A.C., informó que el sector ha establecido un acuerdo para mantener estable el precio del kilo de tortilla hasta el mes de diciembre, pese al anuncio realizado el pasado 12 de junio por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que este alimento básico disminuiría un 5% en su costo y que, durante su sexenio, el ajuste alcanzaría hasta un 10%.
Dávila Arteaga explicó que, tras diversas mesas de trabajo, se determinó que no se reduciría el precio en el corto plazo, sino que se conservaría el actual como parte de las condiciones de operación de los productores de masa y tortilla. Detalló que uno de los logros alcanzados fue el convenio con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), a través del cual se fijó el precio de la tonelada de maíz en 6 mil pesos, mediante el programa de Alimentación del Bienestar. Señaló que este acuerdo es de carácter voluntario para los productores.
Actualmente, el padrón del sector cuenta con alrededor de 110 mil establecimientos en todo el territorio nacional, generando aproximadamente 580 mil empleos. A ello se suman 6 mil 580 tiendas de autoservicio vinculadas a esta cadena, que aportan 13 mil 160 fuentes de trabajo adicionales.
En materia de fortalecimiento laboral, el dirigente mencionó que una de las propuestas del gobierno federal es la incorporación de jóvenes beneficiarios del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” a la industria de la masa y la tortilla, lo cual permitirá que el gobierno absorba el pago de sus salarios. Este esquema, dijo, contribuirá a la estabilidad de los precios y dará mayor impulso a la cadena productiva.
Sin embargo, Dávila Arteaga reconoció que aún existe mucho trabajo por hacer, por lo que llamó a las autoridades municipales a apoyar con inversión e incentivos a los productores locales, con el objetivo de fortalecer toda la red de producción y distribución.
En lo que respecta al tema ambiental, informó que la primera tortillería establecida por la asociación se encuentra en Tepetongo, Zacatecas, y subrayó que el 70% de los productores son originarios de este estado. Además, destacó que ya operan alrededor de 700 tortillerías con energías alternativas, en un esfuerzo por reducir el impacto ambiental del sector.
Añadió que también se han puesto en marcha campañas como “Cero bolsa y cero papel”, así como acciones para promover la reutilización del agua, recurso indispensable en la producción. Recordó que, en promedio, una tortillería utiliza cerca de 500 litros diarios, por lo que esta medida resulta fundamental para el ahorro y aprovechamiento sustentable.
Finalmente, insistió en que el compromiso de los industriales de la masa y la tortilla es mantener la estabilidad de precios en beneficio de la población, mientras se trabaja de manera coordinada con el gobierno federal y estatal para impulsar la productividad, proteger el empleo y garantizar que este alimento básico siga siendo accesible para las familias mexicanas.



