Luego de tomar las instalaciones de la Escuela Normal Experimental “Rafael Ramírez Castañeda” debido a rescisión laboral injustificada, el docente Saúl Kuri Herrera informó que hubo acercamiento de autoridades con disposición de resolver el conflicto, pero hasta el momento no se ha formalizado su reinstalación que es la principal exigencia.
Comentó que el 27 de junio pasado, Rosendo Fabela Rodríguez, director de esta Normal, le notificó sin ninguna explicación que el próximo semestre no le daría contrato alguno, a pesar de que su práctica docente ha sido reconocida por la comunidad.
Relató que, aunque su espacio laboral es de contrato, participó en las movilizaciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) a nivel estatal en febrero y a nivel nacional en mayo y junio para exigir el pago de becas y la abrogación de la Ley del ISSSTE.
En el contexto del paro laboral estatal, comentó que repentinamente los profesores homologados y contratados decidieron no seguir participando de las reuniones sindicales aduciendo maltrato de parte de los docentes de base. Después, “me di por enterado de que se había decidido excluirme de este grupo”.
En ese sentido, afirmó que la verdadera razón de su rescisión es “absolutamente laboral y de poder, y en el que no parece haber ninguna consideración a mi persona y por supuesto la más mínima justicia elemental”.
“Si una escuela formadora de docentes no es capaz de superar los problemas que implica el ejercicio de un poder autoritario propio de una cultura del sometimiento y que fomenta y promueve el miedo a la libertad, estamos condenados a vivir y a reproducir una educación incapaz de incidir verdaderamente en la transformación y la mejora de nuestro país y sus regiones diversas”.
Aseguró que su desempeño laboral respalda la pertinencia en la institución, pero a pesar de ello se le niega el esfuerzo que ha hecho en la escuela y en la comunidad, solo por “una dirección habituada al ejercicio solitario del poder, hermética al fomento de relaciones horizontales y al fomento del diálogo y la inclusión de todas y todos los que no comparten su opinión”.
Es decir, Kuri Herrera sostuvo que se le pretende rescindir no por su desempeño, sino por “filias y por fobias propias de viejas rencillas de las que soy ajeno, es decir, por la condición política interna de la institución y, por supuesto, debo subrayarlo, por motivos personales y de lo que tal vez se lea como una orientación política a un grupo en específico y que se identifica con los nuevos representantes del sindicato de la institución”.
Por otra parte, la sección 58 del SNTE emitió un pronunciamiento en el que expresó su rechazo al despido del docente pues “se trata, en el fondo, de un intento evidente por apagar una voz crítica e incómoda, una voz que ha asumido con valentía el compromiso de pensar distinto, de cuestionar lo que debe ser cuestionado, y de participar activamente en las luchas colectivas por la mejora educativa y la dignidad docente”.
Por tanto, convocó a la Secretaría de Educación a revisar el caso con apego a los derechos laborales y humanos y revertir esa decisión que representa no sólo una injusticia, sino un precedente peligroso para la libertad de cátedra, la dignidad del magisterio y el espíritu democrático que debe prevalecer en toda institución formadora de docentes.



