A los anuncios de mejoramiento en la economía estatal a través de los claramente politizados microcréditos, se les ha sumado una infinidad de adornados discursos que Miguel Alonso en cada de sus reuniones no vacila en pronunciar. Auxiliado de sus flamantes asesores han surgido guiones donde prevalecen las utópicas propuestas de restructuración financiera, ambiciosos proyectos de crecimiento e interminables supuestos apoyos a los productores. Sin embargo, hoy por hoy, nos damos cuenta que en el caso de Zacatecas son sólo eso, anuncios.
Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) han revelado la cruda realidad, nuestro estado toca fondo, las estadísticas de crecimiento económico más alarmantes que nunca, el Producto Interno Bruto (PIB) que aportaba Zacatecas, por los suelos. Los sectores productivos más importantes, sencillamente colapsaron debido a la falta de una planeación adecuada y a la mala implementación de políticas públicas sustentadas en el desarrollo de la economía local. No hay excusas, ahora existe evidencia contundente del descontrol que ha generado Miguel Alonso con su gobierno priista. Se volvió a golpear a los zacatecanos, ya que ahora sólo cuentan con un recurso limitado para abastecerse y hacerse llegar de los productos más básicos.
Recordemos que a los mismos trabajadores de gobierno del estado se les dio la espalda con la gradual eliminación del subsidio al Impuesto Sobre la Renta (ISR), viéndose obligados a pagar en el próximo año la totalidad del mismo y generando una reducción considerable del propio salario. Todo esto, sin duda generará más pobreza y desigualdad para la mayoría de los zacatecanos, pero no para Miguel Alonso, sus funcionarios, amigos y las personas de su círculo cercano.
Evidentemente, el comportamiento de Miguel Alonso está dejando desprotegido a los zacatecanos frente a un sistema de gobierno neoliberal que no ha dado muestras de interés por el bienestar económico de los trabajadores y sus familias. Ante las fallidas estrategias de los regímenes priista, que han estrujado día a día a la clase trabajadora, no podemos bajar la guardia ni permitir que se siga gobernando de esta forma. Soy un convencido más de que los ciudadanos tenemos en nuestras manos el poder de construir por el bien de nuestros hijos.
Sin embargo estas acciones no son propias ni exclusivas del gobierno estatal, está prohibido olvidar los gasolinazos que forzosamente han implementado mes con mes desde el gobierno federal, alcanzando con el recién estrenado aumento, casi dos pesos sobre el precio de la gasolina. La mayoría estará de acuerdo que esta acción tiene dos caras, por una parte es un duro golpe a la ya tan deteriorada economía familiar y por otra, es una pésima y vil forma en que un gobierno insaciable puede llegar a captar más recurso.
He insistido en la urgencia de encontrar una solución a la eliminación de las políticas erráticas y de los malos gobiernos, siendo de entrada identificar a los que con su actuar laceran gravemente a nuestro estado y país. Por eso en Movimiento Ciudadano estaremos atentos a las posibles acciones financieras que pretenda implementar y a la estrategia mediática que utilizará para compensar y minimizar esta gravísima situación e incitaremos a los ciudadanos a utilizar el famoso boca a boca para que más gente esté enterada de las acciones de Miguel Alonso. ¡Está prohibido no informarse!



