San Miguel Totolapan, Gro. El director del centro de salud de este municipio, Sergio Arturo Martínez Bautista, narró el pánico que vivieron la tarde-noche del pasado lunes 16 de septiembre, cuando el río Balsas se desbordó, inundó y se llevó cientos de casas de esta cabecera municipal. La crecida de ese río se llevó también el puente y dejó incomunicados a los 28 mil habitantes de este municipio de la región de Tierra Caliente.
Entrevistado el médico aseguró que lo que vivieron en ese municipio no se lo desea a nadie, porque «era un caos, e incluso pensó que era el fin del mundo».
Recordó que desde la tarde que comenzó la crecida del río una noticia de boca a boca se propagaba por todos los habitantes. Unos decían que habían abierto las compuertas de la presa El Caracol, otros más alarmistas que se habia roto dicha presa, ubicada ésta en el municipio de Apaxtla de Castrejón.
El rumor que corría casi a la par como el agua que llegaba al pueblo, inundaba casas y llegó a alcanzar la altura del puente que mide unos 40 metros de alto, provocó, según Martínez, que la gente se alarmara mucho, ya que al ver que se acercaba el agua, «no les quedó otra que irse a la loma conocida como Chalmita, y dar por veraz ese rumor».
Pero esta situación se tornó más delicada cuando comenzó a oscurecer, ya que a esa hora, este municipio ya llevaba 24 horas sin energía eléctrica.
«Era un éxodo casi de todo el pueblo, salieron muchas personas caminando, carros por donde sea, llantos, los ruidos de los motores, gritos reiterados de ‘vámonos que se rompió la presa’. Era un caos, una catástrofe, lo último, como si se fuera acabar el mundo», relató.
Los niños y las mujeres eran los más alarmados, porque ellos lloraban a grito abierto; creían que no iba parar el agua y que iba a continuar subiendo la crecida del río. Algo que jamás había visto en los 28 años de vivir en este municipio, dijo.
Recordó que esa tarde como a las 18 horas tomó unas fotografías de la crecida del río que aún no tapaba el puente, pero -continuó- alrededor de las diez de la noche el puente cayó. Me di cuenta porque se escuchó cómo tronó la construcción al colapsarse, dijo.
A esa hora el agua ya había inundado por completo varias viviendas; mientras la gente caminaba, como en procesión, hacia la loma mencionada, o hacia los cerros cercanos, para que no se los llevara el Balsas, añadió.
Martín Valencia Gómez, de 25 años de edad, resumió su experiencia: «estuvo horrible; nos salimos de la casa como pudimos y con lo que traíamos puesto».
Recuerda que esa vez el agua ya le llegaba, en el interior de su casa, a las rodillas, alrededor de las 21 horas de ese lunes 16 de septiembre, y no les quedó otra que salir corriendo para salvar su vida.
«Nos espantaron muy feo, corrimos pues, corrimos pues a las lomas, otros a los cerros, estuvo muy horrible, todos estábamos espantados, muchos se fueron caminando, a los niños los llevaban jalando, los que tienen carros pues se los llevaron para llevar a su familia, otros iban con carretillas, otros con bicicletas, era un griterío y llantos de miedo», dijo Valencia Gómez, quien se salvó con su familia, pero ahora se quedó si hogar, sin ni siquiera el pedazo de terreno que tenía (en donde estaba su casa), ya que este sigue inundado por el agua del río.
Allá en la loma, recordó que estaban, debajo de lonas e impermeables, y otros en el interior de sus carros, pero quienes no tenían vehiculo, la mayoría, estuvieron a la interperie. Hasta el miércoles que vieron que bajó un poco la corriente comenzaron a regresar, además de que allá arriba no tenían que comer.
Frente a todo e sto, el médico demandó que respondan los tres niveles de gobierno y que paguen todos los daños que provocó este desbordamiento de aguas.
Criticó, que tanto en el país, como en el estado, y peor aún en este municipio, no haya una cultura de protección civil, y menos una ruta de evacuación para que en caso de romperse la presa, esa ruta los lleve a un punto seguro.
«Queremos que haya una ruta de evacuación de emergencia, ya sea por terremoto, por inundación o por ya otra catástrofe, para que en esa ruta se salga toda la gente», demandó.



