Señalando que actualmente todos los jueces de distrito en Zacatecas en materia penal son hombres, la Coordinadora Feminista Olimpia de Gouges A.C. ha impugnado la designación de Jorge Eduardo Marín Valadez como nuevo juez penal federal en el distrito judicial único del Circuito 23 (con sede en Zacatecas), al considerar que dicha decisión perpetúa la exclusión de mujeres de uno de los espacios más críticos del sistema judicial.
“En calidad de víctima o con calidad de imputada, las mujeres siempre llevamos la peor parte”, afirmó la activista María Luisa Sosa de la Torre, vocera de la Coordinadora.
La acción es respaldada también por un amicus curiae firmado por redes nacionales de defensoras de derechos políticos, y forma parte de una lucha por la paridad que la Coordinadora Olimpia de Gouges sostiene desde 2003, cuando presentó su primera reforma en la materia, recordó Sosa de la Torre.
Además del juicio de inconformidad SUP-JIN-792/2025, que fue asignado a la magistrada presidenta de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la ex candidata Mara Irommy Muñoz Galván promovió otro recurso del mismo tipo, turnado a la ponencia del magistrado Felipe Alfredo Fuentes Barrera.
Un tercer juicio fue interpuesto por redes nacionales de defensoras, cada uno abordando distintas aristas del mismo conflicto. Las impugnaciones fueron registradas hace más de 20 días y se encuentran actualmente en periodo de instrucción.
Los recursos coinciden en denunciar la violación al principio constitucional de paridad de género.
“En materia penal solo va a haber hombres jueces, y esto impide el ejercicio de nuestros derechos”, reiteró Sosa.
Afirmó que este nombramiento contradice incluso la reserva inicial del cargo, que estaba destinada a una mujer, y criticó que el INE haya eliminado dicha medida con el argumento implícito de que la paridad puede alcanzarse en futuras designaciones.
Recordó que ya está en la Constitución “que no puede postergarse para 2027 la integración paritaria de todos los órganos de toma de decisiones” y puntualizó que la paridad flexible establece que puede haber mayoría de mujeres en un órgano, pero nunca mayoría de hombres, pues se trata de “cerrar una brecha histórica”. Dicho principio es reconocido por la propia Sala Superior, enfatizó.
Sobre los acordeones utilizados durante el proceso electoral, Sosa de la Torre lamentó que dicha forma de inducir a la votación desde estructuras gubernamentales haya echado por la borda campañas a pie de tierra “sin financiamiento y sin patrocinio absolutamente de ninguna autoridad”.
La activista recordó que cuando se emitió la convocatoria del Poder Judicial, el cargo penal en Zacatecas estaba reservado para una mujer, debido precisamente a la falta de representación femenina en esa materia.
Sin embargo, tras los ajustes en el proceso y la transferencia del control a otros poderes, esa reserva fue retirada sin mediar explicación.
“Todo eso fuimos a argumentar ante las magistradas y magistrados. Acudimos en paquete, porque se trata del mismo asunto”, concluyó, al referirse a la presencia conjunta de la Coordinadora y otras actoras y redes nacionales de defensoras ante la Sala Superior.



