23.1 C
Zacatecas
martes, 6 diciembre, 2022
spot_img

¿Cambiar la estrategia de seguridad?, ¿ignorancia o complicidad?

Más Leídas

- Publicidad -

Por: BENJAMÍN MOCTEZUMA LONGORIA •

Leo y escucho a opositores burlarse (se nota que algunos alegran), por la inseguridad que se vive en algunas regiones de México. Insisten en que se cambie de estrategia. Pero esbozan las características de la estrategia actual, tampoco la que usó Calderón y Peña Nieto, mucho menos apuntar a una estrategia nueva ni siquiera sabe el gobernador de Zacatecas, David Monreal, señalar una ruta para nuestro estado, más bien ha pedido encomendarnos a Dios, al Santo Niño de Atocha y pretender que la DEA, la CIA, el FBI y otros organismos del Gobierno de Estados Unidos resuelvan el problema.

- Publicidad -

Los que piden cambiar la estrategia quieren que AMLO “deje de darle abrazos a los jóvenes”, principalmente a los que delinquen porque ven (sic ¿?) que los abrazos no han servido. Creen, o se hacen que creen, que los abrazos no han servido. No evidencias de que el presidente haya salido a dar abrazos a los delincuentes para que se reconviertan de malos a buenos. Esos comentarios no están respaldados por la realidad, es propaganda opositora que contagió hasta académicos. Solo es una frase metafórica para señalar que la juventud mexicana ocupa atención.

Hay coincidencia de que la criminalidad es la causa de inseguridad. Pero pocos intentan explicar las causas de esa criminalidad. El presidente ha dicho que, en lo esencial, obedece a la marginación de los jóvenes por las políticas del neoliberalismo. Esa es una parte.

El problema parte del concepto que se tenga de Criminalidad. La perspectiva jurídica dice que es el conjunto de infracciones de alto impacto o fuerte incidencia, social que alteran el orden público. Las ciencias de la sociedad pueden darnos respuestas claras. Pero la ciencia es lo que menos estudian políticos y gobernantes.

La definición no nos sirve. El Derecho no es una ciencia (es el aglomerado de reglas que permiten la convivencia social) y cambia según el grupo que detenta el poder público. Es importante una definición sociológica de la criminalidad porque sería la herramienta de análisis que nos acerque a explicar el fenómeno desde una perspectiva de la ciencia y no de las reglas que se elaboran caprichosamente según quien gobierna.

Adelantemos algunos elementos: Según World Integrated Trade Solution “…el mercado de exportación de automotores representó 770 000 millones de dólares estadounidenses en el 2011; la fabricación de productos de refinación de petróleo, 668 000 millones, y la extracción de petróleo y gas natural, 617 000 millones. Esto quiere decir que ya en el año 2003 la economía del narcotráfico representaba aproximadamente la mitad del valor actual de cada uno de estos sectores y competía con la fabricación de radios, televisores y celulares en importancia (356 000 millones) (Pontón 2012) …”.

Ese dato da idea del poder económico del narcotráfico. Hay que agregar que los productores de las drogas (marihuana, cocaína o sintéticas como el fentanilo), sólo obtienen el 1 por ciento del valor que alcanzan las drogas en el mercado. El 15 por ciento se va en bienes y servicios (tránsito, pago de cuotas a diversas corporaciones policiacas, a integrantes del poder judicial y políticos). Otro 15 se utiliza para actividades relacionadas con la adquisición de armas. Total, los revendedores en EEUU obtienen el 50 por ciento de todo el valor (Seminario “Inteligencia Criminal: elementos para el análisis estratégico”. Senain-Flacso, marzo 2011).

Fuentes corroboran que el 70 por ciento de las armas que utiliza el crimen organizado de México provienen de Arizona, Texas y California. Añadamos que la mayor parte de la droga se destina a USA. Solo restaría preguntarnos: ¿A cuántos capos estadounidenses persiguen las autoridades de EEUU?

La economía estadounidense, más en el período neoliberal, se sostiene por todos los medios posibles, una gran parte por actividades ilícitas que representan más de 639 billones de dólares, de los que el narcotráfico puntea con alrededor de 320 billones de dólares. Estados Unidos importa una gran cantidad de drogas que se les paga muy mal a los cárteles mexicanos y que, en las calles de Chicago, New York, los Ángeles, etc., se vende a precios muy elevados capitalizando a la economía norteamericana con cargo a la adición de su juventud y a las masacres en México.

Las importaciones de droga las compensa con la exportación de armas a México. El dato del 2012 (cuando llega Felipe Calderón) arroja que a México llegaron armas por 143 millones 455 mil dólares (2 mil 869 millones 100 mil pesos). Cálculo de Firearms Traffic Across the U. S. México Border.

USA no persigue a capos del narcotráfico, no evita el consumo ni la venta de armas, se hace con el consentimiento de la DEA, FBI, CIA. Invitarlos a tomar el control en Zacatecas es meter el enemigo en casa. Eso no resuelve el problema, lo agrava.

- Publicidad -
- Publicidad -spot_img

Noticias Recomendadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimas Noticias

- Publicidad -spot_img