Me apoyo en esta frase del filósofo romano Seneca el Joven para darle fuerza a la idea que pretendo exponer en este artículo: A la clase trabajadora nunca le ha sido fácil conquistar los derechos que ahora posee. Quienes nos han antecedido en la lucha han tenido que poner el cuerpo y pagar con una cuota elevada de sangre su osadía de aspirar a mejores condiciones laborales y de vida. En vísperas de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo el 1 de mayo, es preciso recordar que ésta tiene su origen en una brutal represión a los trabajadores de Chicago que el 1 de mayo de 1886 salieron a las calles de la “Ciudad de los Vientos” para exigir la disminución de la jornada de trabajo de 16 a 8 horas, como respuesta hubo asesinados, condenados a la horca y presos políticos. Gracias a esos esfuerzos de lucha, hoy podemos disfrutar de más tiempo para sí mismos y para nuestra familia.
Estas historias de lucha de clases entre quienes producen la riqueza y quienes son los dueños de los medios de producción y del capital se han repetido históricamente a lo largo y ancho del mundo. México no es la excepción, solo por citar dos ejemplos tenemos las huelgas de Cananea, Sonora (1 de junio de 1906) y Río Blanco, Veracruz (7 de enero de 1907). Recordemos que eran los tiempos del dictador Porfirio Díaz, quien gobernaba con puño de hierro, así que la represión no se hizo esperar, en vez de dialogo y respuestas a las justas demandas, los obreros recibieron balas que arrebataron la vida a cientos de ellos.
Como podemos ver, no hay camino fácil en la lucha por la reivindicación de demandas sociales, el opresor jamás concederá el menor avance en materia de derechos laborales, estos hay que arrancarlos con la fuerza de la unidad, la organización y, necesariamente con la participación de todas y todos. Moralmente no es válido esperar cruzados de brazos a que otros “arriesguen el pellejo” en la búsqueda de beneficios colectivos.
Cierto, es muy difícil la conquista de derechos, ¿pero por ser difícil, debemos renunciar a una justicia social que permita llevar una vida digna a quienes producen bienes materiales o prestan servicios esenciales como lo son la educación o la salud? Nosotros sostenemos que no, que debemos continuar con el ejemplo de quienes, como Emiliano Zapata, han considerado que es mejor morir de pie que vivir de rodillas.
Entre las “víctimas colaterales” del gobierno de Felipe Calderón, languidece el régimen pensionario de los trabajadores que trabajan para el Estado. La Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) desde 2007 que fue aprobada la Ley del ISSSTE ha sostenido una férrea lucha, primero para evitar su aprobación y luego, al no haberlo logrado, para su abrogación. Pese a ingentes esfuerzos de miles de trabajadores no ha sido posible, sin embargo, en junio se presenta un escenario inmejorable para demostrar la fuerza del magisterio y exigir esta legitima demanda. Como es de dominio público, en junio se desarrollará el Mundial de Futbol del cual México será una de las tres sedes conjuntamente con Estados Unidos y Canadá. Ese evento representa un escaparate para mostrar al mundo lo injusta que es esa legislación y, a la vez, una enorme presión para el Gobierno Federal, quizá eso mueva sus fibras más sensibles para buscar una alternativa de solución a una miserable jubilación a la que están condenados los trabajadores cotizantes al ISSSTE. En esta coyuntura se requiere, más que solidaridad, de la unidad en la acción de todas y todos los implicados. Hay que elevar la apuesta, pongamos todos nuestros esfuerzos, nuestras capacidades y nuestras habilidades en ello.
Así pues, hagamos a un lado la apatía y la indiferencia que siempre juega en contra de nuestros propios intereses y salgamos a la calle con la fuerza de la razón y la unidad este 1 de mayo. La Sección XXXIV del SNTE-CNTE está convocando a una Marcha que partirá de la Máquina 30-30 a las 10:30 horas en Zacatecas capital. De igual manera hacemos el llamado a participar con determinación en la Huelga Nacional a estallarse en los primeros días de junio.
En esta coyuntura conviene hacer efectiva la clásica consigna de uno de los filósofos universales más destacados, de la cual, para adaptarla a nuestro contexto, hacemos una paráfrasis: trabajadores de México, Uníos.
“No hay camino fácil de la Tierra a las estrellas”, no obstante vale la pena hacer lo humanamente posible para alcanzarlas, pues en materia laboral puede significar escalar un peldaño más en derechos que permitan acceder a una vida digna, para el caso, en la etapa de jubilación.
*Secretario General del Comité Ejecutivo de la Sección XXXIV SNTE-CNTE



