Con el objetivo de promover las artes y dar paso al aprendizaje de artistas locales independientes, autoridades del Instituto Zacatecano de Cultura (IZC), invitaron a la Maestra Leticia Flores García, proveniente de Salamanca Gto., a impartir un laborioso y bello taller de figuras de cera, mismo que se llevó a cabo en la sala ex iLbris del Centro Cultural.
J. Manuel Meza Montalvo, Héctor Ávila Ovalle, subdirector del Centro Cultural Ciudadela del Arte y subdirector de enseñanza e investigación del IZC, respectivamente, dieron formal apertura al taller, con una cálida recepción a la instructora guanajuatense y parabienes a los y las participantes por si interés al laboratorio.
Con algo de introducción a la historia fue que inició la manufactura de cada figura de cera, que de manera personal seleccionaron los aprendices.
Flores García narró como la cera alcanzó su máximo simbolismo en el cristianismo por el siglo nueve, por creerse una sustancia pura, libre de impurezas.
Desde tiempos inmemorables la cera ha tenido la atención de la humanidad por sus múltiples usos, desde la prehistoria y los tiempos prehispánicos, a ésta, se le daba un uso medicinal por sus propiedades curativas y la elaboración de esculturas, máscaras etcétera.
El arte de modelar la cera se dio en Florencia, desde el siglo quince, y logró destacar gracias a que los grupos religiosos católicos elaboraron un sinnúmero de escultura para adornar los altares de sus templos.
Agregó, que posteriormente se añadieron materiales locales para su diseño y producción en las artesanías mexicanas.
Indicó, que para darle forma se necesita medir, fundir y pintar, los elementos que se utilizan en las esculturas son cera, patol, madera, con esta última, es con lo que se elabora el cuerpo, las piernas y una parte de las rodillas.
Agregó, que la cera primeramente se limpia, se pone a drenar para evitar las impurezas, se vuelve a calentar y enseguida se separa por partes para ponerle colorantes en anilinasm, un rojo y blanco de zinc, para darle tersura al rostro, manos y pies.
Aclaró, que los colorantes que se emplean en la manufactura de figuras, velas, deben ser solubles a la grasa para que adquiera sólida consistencia y la forma que tome del molde, se separa para extraerla y este procedimiento recibe el nombre de “vaciado”.
Luego, se insertan los elementos capilares (pestañas, cejas, bigotes, cabello) o tan solo se pintan, además, se darán a la figura matices y tonos adecuados sombras, carmines, etcétera, para lograr el parecido más real posible con la figura representada.
El vestuario y accesorios con los que se complementa la figura, al elegir las telas para vestirlos puede ser del estilo o gusto personal, o en su caso de acuerdo a los modelos de aquella época de Egipto, Jerusalén, así como vestuarios de aquellos lugares o sus regiones o cada quien lo puede engalanar a su gusto.
Finalmente Flores García expresó, que no es una tarea pesada pero laboriosa y entretenida sí, pero el resultado es satisfactorio al ver la figura concluida.



