El Museo de Ciencias de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) que celebra 30 años de haber iniciado su labor de divulgación científica este 2013, cerró su ciclo Lunes de ciencia del semestre con la conferencia Clonación, ¡Como yo sí hay dos!, impartida por Eduardo Casas Hernández, investigador del Laboratorio de Biología Celular de la Universidad Autónoma Metropolitana (-UAM-) Iztapalapa.
Casas Hernández expuso ante un grupo de jóvenes y la directora del Museo de Ciencias de la UAZ, Bertha Michel, concentrados en el patio de Rectoría de la Máxima Casa de Estudios en el estado, las técnicas utilizadas para obtener de un ser vivo, otro genéticamente idéntico, lo que se conoce como clonación.
La tentación de obtener un ser humano idéntico a otro y parte de la discusión ética al respecto fue expresada por el investigador con una provocación al público al presentar como posibles candidatos a Albert Einstein o Adolf Hitler.
También mencionó que si bien es cierto técnicamente podría conseguirse una réplica genética de alguna persona, la herencia cultural que depende de sus experiencias vitales es imposible de reproducir de manera exacta por lo que la clonación de un ser humano idéntico a otro, sería imposible.
Expresó sobre la historia de estos procesos investigativos que el primer experimento realizado al respecto se suscitó en 1952.
Para hacerlo, explicó, se tomó el huevo de una rana y se le retiró el núcleo de manera que quedara sólo la maquinaria para realizar el desarrollo embrionario pero no información genética en él, después se tomó un embrión en etapa de mórula, es decir cuya multiplicación celular implica aun la identidad de cada una de las células que la conforman y se le extrajo el núcleo, mismo que se inyectó en el óvulo original que no tenía información genética para obtener lo que se denomina un embrión reconstruido que llegó a convertirse en un animal adulto.
En 1997 se obtuvo al primer mamífero clonado a partir de tejidos adultos, células de glándula mamaria, la famosa oveja Dolly. Este hecho desató mundialmente una discusión ética sobre la posibilidad de clonar seres humanos, cosa que aseguró Casas Hernández, no ha ocurrido hasta este 2013, y fijo la postura de la comunidad científica internacional en descartarla por cuestiones justamente de carácter ético, entre ellas, el poco éxito de estas técnicas pues para obtener a Dolly hubieron de hacerse 277 intentos.
El índice de factibilidad en estos experimentos comentó, oscila entre el cero y el cuatro por ciento y son los ratones la especie más exitosa, misma que ha logrado reproducirse en siete generaciones. Sobre el tema agregó que cada especie requiere “inventar” su propio proceso clonación pues las condiciones cambian en cada caso.
Mencionó que la clonación reproductiva proceso mediante el que se obtuvo a Dolly se utiliza para generar animales de granja con fines productivos y se está aplicando en aquellos que se encuentran en peligro de extinción, para los cuales se ha tenido éxito en caprinos y bovinos salvajes. En China, mencionó, se ha implementado un programa gubernamental que busca la reproducción del panda por este medio.
Agregó como un comentario empatado en la lógica de películas y obras de ciencia ficción, que en este momento algunos investigadores buscan obtener ejemplares ya extintos como el mamut o el tigre dientes de sable, aunque sin éxito porque implica la obtención de material genético completo, cosa que no se ha logrado.
También existen empresas que ofrecen la clonación de mascotas, cosa que categorizó como una promesa pues son pocos los animales de este tipo que se han obtenido, perros y gatos, y lo que se vende es la idea de mantener sus células en congelamiento hasta en tanto se garantice que se podrán reproducir.
Con humanos las investigaciones se han centrado en otro tipo de clonación, la denominada terapéutica, que busca obtener células especializadas en busca conseguir trasplantes de tejidos que no tengan el problema del rechazo inmunológico para subsanar problemas derivados fundamentalmente de enfermedades degenerativas como el SIDA y la diabetes.
En diferentes países, entre ellos Estados Unidos, Inglaterra y Singapur se ha abierto la puerta este tipo de investigaciones.
En México dijo, está prohibida tanto la experimentación para la clonación reproductiva como terapéutica cosa que la comunidad científica del país busca se derogue pues expuso “perderemos como siempre” al comprar luego tecnologías de otros países.



