Tlapa de Comonfort, Gro. “México no puede permitir que exista violencia contra las mujeres”, aseguró el presidente Enrique Peña Nieto en esta población de la montaña de Guerrero donde se encuentran, admitió, algunos de los municipios más pobres del país.
Aseguró que tras superar este fenómeno, que en muchas ocasiones es de orden cultural, es necesario empoderar a las mujeres para que puedan por sí mismas proveerse de mejores condiciones de bienestar.
Anunció entonces varios programas específicos para, desde el gobierno federal, combatir la violencia de género.
Entre estos enunció: reforzar la creación de centros de justicia para las mujeres en todo el país y sumar 18 más a las 98 casas de este tipo que ya existen.
Poner en operación una línea 01 800 háblalo para atender todo el año las denuncias y dar apoyo sicológico y jurídico a las mujeres que sufren violencia; incluir medidas para agilizar apoyo a las mujer víctima de maltrato en el nuevo Código Único de Procedimientos Penales para que el Ministerio Público tenga facultades para dictar medidas de apoyo y auxilio a ellas.
Elaboración de protocolos en las procuradurías locales para hacer más eficiente la atención a las mujeres; excarcelación de mujeres indígenas que son víctimas del fenómeno de la violencia y proteger el patrimonio de ellas a través de la escrituración de vivienda a las mujeres; entre otros.



