En un cálculo fallido, la cúpula del PAN –encabezada por su líder Jorge Romero– llegó hasta la sede del IMSS para expresar su “solidaridad” con los trabajadores y criticar a la 4T por la crisis en el sistema de salud. Sin embargo, la intentona panista se topó con una respuesta que no esperaba: la resistencia del movimiento que les ordenó: “¡Fuera el PAN, fuera el PAN!”
Trabajadores que mantienen un campamento afuera de las oficinas centrales del instituto, en Paseo de la Reforma, confrontaron a los blanquiazules, los tacharon de “oportunistas”. “Dejen de colgarse del movimiento”, exigieron.
La dirigencia partidista citó la mañana de ayer a una conferencia frente a la sede del IMSS. Su dirigente presentó un “pliego petitorio” dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum y pidió la renuncia del titular de esa instancia, Zoé Robledo.
“Hoy les decimos a esos miles de trabajadores del IMSS que estamos con ustedes. Que nos quitamos si gustan todos los emblemas del PAN, no nos ponemos ni una sola prenda azul”, afirmó Romero, que era acompañado por decenas de militantes que portaban banderolas y chamarras con el logo y los colores del partido.
Los blanquiazules no esperaban la reacción de los trabajadores, quienes casi al cierre de la rueda de prensa los confrontaron a gritos de “¡Fuera el PAN!” y “¡Lárguense rateros!”
Con curtida memoria, les recordaron que fue durante los regímenes del panismo, con Vicente Fox y Felipe Calderón, cuando “se dio el golpe” al régimen de pensiones y jubilaciones del IMSS, afectando sus derechos.
Romero se volvió hacia unos 30 trabajadores que lo increpaban y, con micrófono en mano, les reprochó: “Qué tristeza que vengamos a hablar por ustedes y ya les dio instrucción Zoé Robledo para que hagan esto. ¿Por qué no comenzaron desde un principio? Con todo, a los primeros que vamos a apoyar es a ustedes”. Esas palabras provocaron que el griterío –que los panistas respondían– deviniera en una zacapela con empujones y jaloneos. “¡Fuera el PAN!”, insistían los empleados. “¡Fuera Morena!”, reviraban los militantes.
Cuando la tensión creció, Romero y otras figuras de la cúpula partidista, como la diputada Kenia López y el vocero Jorge Triana, subieron a una camioneta y abandonaron en lugar.



