Trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) en Zacatecas se sumaron al pliego petitorio de sus compañeros de Michoacán, Chiapas y Guerrero, que exige más tribunales, jornada de 40 horas, plazas de base y un aumento salarial de 13 por ciento. Lo dirigieron al Órgano de Administración Judicial (OAJ), a la Cámara de Diputados y a la Presidencia de la República, a quienes señalaron como obligados a cumplir el artículo décimo transitorio de la reforma judicial de 2024.
José Guadalupe Méndez de Lira, secretario de la Sección 6 del Sindicato de Trabajadores del PJF, explicó que en México hay 4.6 jueces por cada 100 mil habitantes, cuando el estándar internacional es de 18, por lo que exigen crear tribunales colegiados, juzgados de distrito, centros de justicia penal, tribunales laborales y plazas en el Instituto de Defensoría Pública Federal. Afirmó que hay amparos que tardan más de un año en resolverse, lo que calificó como denegación de justicia.
Advirtió que para 2027, el presupuesto proyectado para el PJF es de 72 mil 264 millones de pesos, frente a 70 mil 5 millones en 2026, 85 mil 25.9 millones en 2025 y 84 mil 792.4 millones en 2024.
Los trabajadores exigen la jornada de ocho horas diarias con descanso en sábado y domingo, el pago total de horas extra y un aumento salarial retroactivo de 13 por ciento por la inflación acumulada. También demandan la basificación del personal comisionado, de los secretarios proyectistas y los trabajadores de confianza sin funciones de mando, y que las evaluaciones de desempeño no sean causa de despido.
Rechazaron el acuerdo AG-POAJ-013/2026, que permite cambiarlos de ciudad sin su consentimiento, y acusaron que el PJF presume alta productividad a costa de la salud y el descanso de su personal. Rindieron homenaje a Humberto Orozco Calderón, del Tribunal Colegiado de Apelación en Campeche, fallecido en septiembre y cuya muerte sus compañeros atribuyen al agotamiento, el estrés y el acoso laboral.
El pliego también menciona la necesidad de insumos como aires acondicionados y sillas, cobertura de licencias médicas y de maternidad y paternidad, el regreso del apoyo para anteojos y atención al acoso laboral y sexual.
Exigieron garantías de no represalias y denunciaron la presencia de granaderos en Morelia y Uruapan, Michoacán, donde continúan los paros desde el 14 de octubre. Al ser cuestionado al respecto, Méndez de Lira dijo que en Zacatecas no han sufrido represalias directas.
El dirigente reconoció que los trabajadores zacatecanos tardaron en sumarse y consideró que las demandas del sindicato mayoritario se quedaron cortas. “Mientras no tengamos satisfechas estas demandas, seguiremos siendo explotados”, concluyó.



