■ En Zacatecas el movimiento literario ha sido impulsado en los últimos años por jóvenes
En el programa Acentos, de La Jornada Zacatecas Tv, conducido por Carlos Alberto Navarrete, los promotores de la lectura, Javier Báez y Rocío Jazmín Bermúdez, ambos docentes de las preparatorias 2 y 4 de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), pusieron sobre la mesa la situación del hábito de lectura a nivel nacional, pero sobre todo en el estado, en el marco de la conmemoración del Día Nacional del Libro, el pasado 12 de noviembre.
Navarrete expuso que según datos de la última actualización de la encuesta de 2012 sobre Prácticas y Consumos Culturales, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), en Zacatecas de 10 personas entrevistadas, sólo dos habían leído un libro en el último año.
Además, cuatro de cada 10 zacatecanos tiene más de 10 libros en su casa, por ello cuestionó a los académicos el porqué la mayoría de la población no tiene este hábito.
En Zacatecas el movimiento literario ha sido impulsado de alguna forma en los últimos años por jóvenes, la mayoría estudiantes, quienes han buscado la forma de publicar sus escritos de forma independiente.
Uno de los obstáculos a los que se enfrenta el fomento a la lectura, apuntó Báez, es que el sistema educativo del país no impulsa la lectura en los estudiantes, pues sólo se les indica que debe administrar la información de los libros, y no toda, algunas partes.
Es entonces que la información no se adquiere de forma placentera. “Un maestro decía que se tiene que llegar con una canasta de pan, llena de libros, y darle al joven a escoger el más sabroso para él, si logramos eso, ya dimos un primer paso”, dijo el docente.
Con el gusto por la lectura, ahora se deben buscar formas de que el estudiante adquiera los libros, ya sean prestados o en bibliotecas, y que se elaboren estrategias que les permitan acceder a los textos.
“Un alumno, Edgar López, me propuso formar un taller de narrativa en el año 2000, el cual se mantiene vigente y de ahí nació la revista Barca de Palabras”, recordó Báez.
En su participación, Rocío Bermúdez mencionó que en 2006 se puso en funcionamiento una estrategia de donación de libros, para fomentar el hábito de la lectura en jóvenes, pero no se le dio seguimiento.
Y a solicitud de los alumnos, se propuso expandir el taller literario a la preparatoria, iniciando en 2008, y de ahí surgió el proyecto de revista Abrapalabra, con textos de los alumnos del taller.
En su materia de Teoría Literaria, se pide a los alumnos leer tres obras literarias, pero hay quienes leen hasta cinco libros en un semestre y hay un intercambio de textos entre los estudiantes.
“Se debe acercar la lectura a los alumnos, de alguna manera con Abrapalabra, ellos están interesados en publicar sus textos, pues ven que jóvenes de su edad pueden tener un texto en esta u otra revista como Barca de Palabras”, dijo Bermúdez.
Lamentó que a los alumnos, el sistema educativo los adoctrina respecto a lo que deben leer para tener conocimiento, sin darles la oportunidad de explorar por sí mismos y encontrar su gusto por la literatura.
Las revistas han nacido por la misma propuesta de los jóvenes, por ellos es importante escucharlos. Barca de Palabras ha formado estudiantes, investigadores, que van más allá en su interés por la literatura, expuso.
En este sentido, Navarrete cuestionó cómo se debe transmitir el gusto por la literatura a los niños, jóvenes, y si el factor familiar influye, como por ejemplo, cuando en casa algún integrante tiene esa pasión por la lectura.
Báez respondió que no es importante este factor, pero sí la pasión y el gusto no sólo de los familiares, sino de los docentes.



