María Guadalupe Flores Guardado, docente de la secundaria general Pedro Ruiz González, se manifestó en este plantel e inició una huelga de hambre para exigir que los directivos respeten sus derechos laborales; mientras tanto, el subdirector desmintió que incurra en violencia de género y afirmó que ese nombramiento concluyó el 15 de agosto pasado.
Según expuso, su exigencia es que el director Juan Antonio Hernández Álvarez y el subdirector José Luís Martínez Barragán le respeten el cargo de subdirectora de la secundaria, con el argumento de que su nombramiento es temporal.
“Lo atribuyo a que en fechas pasadas hubo una elección de delegado sindical y no ganó su planilla. A partir de ahí empecé a ver el ataque constante porque no podía decir ni una palabra”, expresó.
Además, dijo que le ha incomodado y molestado que no respeten su trabajo ni valoren por las acciones y gestiones que ha realizado en el plantel, “y tal vez si fuera hombre me tratarían diferente”.
Ante esa situación, Flores Guardado reiteró que ha iniciado su huelga de hambre, a la espera de que las autoridades le respeten su nombramiento como subdirectora que ostenta desde hace cuatro años.
Por su parte, José Luís Martínez Barragán, subdirector de la secundaria, explicó que la maestra no está adscrita a esta secundaria, sino a una ubicada en otro municipio, pero el año pasado le asignaron el artículo 90, un derecho en el que, por motivos de salud, pueda ubicarse en un centro de trabajo cercano.
Sin embargo, ese nombramiento perdió vigencia el 15 de agosto pasado y en este momento ya no tiene relación laboral con la secundaria y, aunque la Secretaría de Educación le prometió la renovación, no ha ocurrido hasta el momento.
Además, “no conforme con ese beneficio, quiere quedarse como subdirectora, lo cual no le corresponde porque no es su centro de trabajo y el artículo 89 dice que la pueden ubicar en alguna escuela, pero donde haya disponibilidad y no donde ella quiera, ni como ella quiera ni con las condiciones que ella quiera”.
Detalló que a la maestra no le corresponde el nombramiento de subdirectora debido a que él participó en el proceso de cambios desde noviembre pasado y entonces le otorgaron ese espacio.
Martínez Barragán reiteró que a ella le corresponde llegar al lugar que se le asigne por su situación de salud y entonces no es posible acceder a un espacio por encima de los derechos de otras personas, en este caso a él.
“Es falso lo de violencia de género. Ni el director la ha tratado mal, ni yo la he tratado mal, está usando esta arma de la violencia de género para beneficiarse y quedarse con la subdirección, no puede pasar sobre el derecho de otra persona que en este caso soy yo”, concluyó.



