Me concentré en ver a Mark Staroleski, su programa en YouTube se llama Hablemos Claro, Alazraki se queda corto, Alazraki es una nena desprevenida, este Mark es toda una bestia declarada y motorizada, agitador preclaro, exaltador de los golpes de estado, en difamar, es exaltar mentiras, en proclamar la mas fantasiosas de las dictaduras como algo tangible y cruel y de verdad, el espectáculo fue exultante, delirante, exuberante.
Tengo varias pantallas abiertas, Azteca no se quedaba atrás, Fórmula Tv, pero Mark y su cigarrillo, sus asesores mundiales de la derecha española o estadounidense, el orate de Simón Levy, la derecha de Tijuana, es decir, el reducto de puro odio, la victoria pírrica de unas vallas tumbadas a punta de fierrazos y luego, ante todo, la proclama de la señora presidenta había huido despavorida anca la finca la chingada y directo con el cabecita de algodón hacia Cuba Y Venezuela.
En la madrugada de nuevo no pude dejar de licar de nuevo otra vez esa osadía; fueron dos programas de 5 horas cada uno y sentí éxtasis al ver cómo los comentaristas se regocijaban por el supuesto avance de los muchachos violentos de la degeneración z que entraban a palacio por la calle de moneda y los gritos de Simón Levu del Mark, de su invitados, entre ellos de “el balsero”, un prófugo demente cubano que exalta el odio hacia Fidel Castro, sentían en carne viva del triunfo de la generación zetista y la reivindicación de la memoria del alcalde Michoacana Carlos Manzo, por el que supuestamente se arremangaban las mangas exigiendo justicia.
Las consignas eran por demás simplonas y cobardes, ridículas y alevosas: acusando al gobierno federal, al partido Morena y a los gobernadores todos de ese movimiento, de ser asesinos, de estar coludidos con lo peor del crimen y el narco y muy envalentonados, disparaban consignas y amenazas contra palacio y sus policías que con heroísmo cumplieron defender la acometida agresiva y violenta de una manifestación destinada al fracaso.
El desfile en la ciudad de México y en muchas ciudades del país fue todo un espectáculo de gente enajenada por el odio, la denostación, el coraje sembrado de quien tiene toda la culpa de todos los males del país es precisamente Obrador y Doña Claudia, que en 7 años superaron 90 años de tropelías y latrocinios de las camarillas priistas y panistas engendradas de lo peor de la ratería y que los destinos declarativos del señor obrador, fueron aprovechados con mucha energía por parte de una oposición acollarada, perdedora, con peligros de desaparecer por siempre y enceguecida por tanta mentira, errores descomunales, cinismo de primer nivel.
La verdad ha sido un espectáculo ver al senior Mark, sus corifeos, Laura Zapata y demás adefesios que son seguidos aparentemente por miles de consultantes en las redes, ganar dinero, vociferar mientras se fuma y se pistea, ladridos ejemplares en donde Atypical de Alazraki se quedan cortos en cuanto a odiar, defenestrar, culpar a inocentes de los desmanes que ellos mismos, -la derecha consiente y resplandeciente del macprianismo nacional organizado- y tratar de salirse con la suya mientras el rumbo nacional sigue su ímpetu y agua limpia.
Estos días han sido de muchas discusiones, de hartas sanguijuelas, de Re afirmamientos y desplegados de un México inmerso en un mundo que peligra de verdad y todos los días.
La conclusión es el fracaso de la derecha y sus maniobras burdas. 90 millones de pesos en el pago del enjambre abusivo de redes de anonimatos y perversos, duelo entre ironía y condena: la opinión pública nacional y mundial mira los acontecimientos y saca conclusiones el chofer, la ama de casa, el comerciante de Tepito, el campesino de Ahualulco, el cura de Juchipila.
Magia blanca, magia negra, la mecánica del cielo y la aritmética que baja a las calles y se atasca de muchedumbres enmascaradas, gritos, consignas, odio a lo bruto, repetición y enfermedad, es un México y sus ciudades en una concordancia que tiene que ver mas allá de la tara mental y el saboteo sentimental de que los mexicanos debemos sufrir siempre bajo el yugo de una clase poderosa nacida para explotar, realizar fraudes, crímenes de estado, raterías de alto alcance.
Soy observador porque quiero a mi país.
Y quiero a esa gente enardecida.
La necesito y observo cada detalle, cada palabra, toda su desviación.
acaso tienen la culpa?
Digo que si y reafirmo que no, pues no está cancelada la proclama de que nadie es libre hasta que todos seamos libres.
De que nuestro país logrará -antes de que venga la guerra nuclear, el exterminio de palestina e Israel, Venezuela y Colombia, el mismo territorio estadounidense- y logre que sus millones de pobres llenos de siglos de ignominia , siga lazándose entre victorias y proclamas, escalones llenos de poderío obrero y militante y toda una masa alucinante en un país tan querido como el nuestro.



