spot_img

Sólo 0.04% de las utilidades de empresas mineras se quedan en el estado: Burnes

Más Leídas

- Publicidad -

Por: MARTÍN CATALÁN LERMA •

■ Zacatecas ha transitado por tres reestructuraciones profundas y han sido irreversibles

- Publicidad -

La minería a gran escala ha tenido implicaciones y repercusiones negativas en lo social, lo político y lo económico, al grado que en la actualidad, sólo 0.04 por ciento de las utilidades o ganancias de las empresas se queda en el estado, informó Arturo Burnes Ortiz, docente investigador de la Unidad Académica de Economía de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).

Asimismo, indicó que 80 por ciento de las inversiones megamineras en México son originarias de Canadá, y el resto se reparten entre Grupo México, Peñoles, Frisco y Autlán, que son las únicas empresas mineras mexicanas que tienen concesiones.

El problema reside en que en México el sistema regulatorio fiscal opera con base no en el valor producido, sino del número de hectáreas que tiene la concesión, que va desde 30 a 154 pesos.

También descartó que el modelo neoextractivista que se ha implementado en algunos países sudamericanos mejore las condiciones en que se encuentran esas naciones, porque “no basta la voluntad política. Si quieren cambiar un modelo de desarrollo, se debe de cambiar el poder que lo sustenta y ninguna clase política se suicida”.

La crítica que le hace el especialista a países como Bolivia, donde se mantiene un modelo de minería extractivista basada en la explotación por parte de empresas extranjeras, es que no han dado el paso final que es la nacionalización de su propio patrimonio.

Aludiendo a Norberto Bivio, agregó que esa contradicción puede llamarse como “formalismo de la legalidad”, porque no por ser una normatividad legal implica que sea legal.

Burnes Ortiz afirmó que una bandera que puede ser utilizada por la gestión gubernamental para recuperar una parte importante de la renta minera, es simplemente algo de sentido común que se traduce como “justicia distributiva”.

Por otra parte, afirmó que la gran minería en el estado se inscribe en la última reestructuración del capitalismo mundial, pues según la ideología de la globalización, “si no nos subimos al tren de la modernidad globalizadora, terminaremos en la estación del atraso”.

Expuso que desde el siglo 16, Zacatecas ha participado con su excedente argentífero en la construcción de un nuevo orden económico mundial. La colonización, en ese sentido, fue uno de los métodos de transición de una economía no capitalista a una sociedad capitalista.

En este momento, “Zacatecas se encuentra en su última reestructuración que desde mi punto de vista es irreversible, pero para otros es una simple correlación de fuerzas la que puede permitir ponerse de acuerdo entre los agentes sociales y plantear un nuevo modelo del cual es expresión la minería”.

Burnes Ortiz manifestó entonces que el reto está en cómo maximizar los efectos positivos de este nuevo estadio del sistema capitalista mundial y cómo minimizar los efectos negativos de ella, es decir, “cómo salir lo mejor librados posible”.

Para ello, planteó que la lección histórica es fundamental, debido a que Zacatecas ha transitado por tres reestructuraciones profundas y todas ellas han sido irreversibles, entre ellas la del despotismo ilustrado con los Borbones, la del Porfiriato y la desregulación del Estado en la década de los 80 del siglo pasado.

La conferencia del académico se efectuó como parte del seminario Las estrategias primario-exportadoras en un mundo global, organizado por la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo.

- Publicidad -

Noticias Recomendadas

Últimas Noticias

- Publicidad -
- Publicidad -