Guadalajara, Jal. A menos de una semana de la emboscada que costó la vida a 15 elementos de la Fuerza Única Jalisco, la delincuencia montó otra serie de acciones coordinadas ahora en contra de policías municipales.
Adriana Lizeth Velasco, sargento de la policía de Ciudad Guzmán, fue asesinada luego que al menos tres sujetos armados la interceptaron por la tarde y la subieron a una camioneta tipo Van. Su cuerpo fue encontrado al filo de la medianoche de este viernes cerca del panteón municipal.
A la par de la agresión a la policía guzmanense, también se reportó y motivó gran movilización de los cuerpos de seguridad los secuestros similares de dos policías de Jocotepec que posteriormente fueron liberados y de un mando de Jalostotitlán, quien por igual fue liberado horas después ileso.
Las autoridades de seguridad guardaron un silencio absoluto, lo que durante la noche del viernes y primeras horas de este sábado desató una serie de rumores en redes sociales que hablaban de bloqueos carreteros y supuestas narcoalertas que no fueron confirmados.
Las acciones contra los policías se dan cinco días después de que fueron masacrados en una emboscada 15 elementos de la Fuerza Única Jalisco sobre la carretera libre Guadalajara-Puerto Vallarta, día en que también fue asesinado el jefe de la policía de Zacoalco de Torres, Miguel Ángel Caicedo.
Apenas el 23 de marzo pasado murieron once personas en un enfrentamiento en Ocotlán, cinco de ellos miembros de la Gendarmería Nacional a quienes también tendieron una emboscada y tres civiles -un secundariano entre ellos- ajenos a la balacera.



